
Eterno resplandor de una mente sin recuerdos. El nombrecito resuena en mi cabeza sin proponérmelo, sin tratar de evitarlo… solo está. Y fue ideal ese frío sábado en la tarde para su contemplación, para sentirse un poco más cerca de esa atípica pareja de desadaptados, echados en un hielo a punto de romperse; tan a la deriva como todos. Quien no haya visto esta película del 2004 dirigida por Michel Gondry, se esta perdiendo una grata y novedosa experiencia. Injustamente calificada de comedia romántica, estamos ante un entretenido film que sin empujar los limites mucho mas allá de lo convencional, logra destacar entre las previsibles pulsaciones del genero mencionado, acercándonos mas al drama, pero tampoco peca de ser uno de esos dramas de pareja en los que asoma el fácil lagrimon… tomando elementos de ambas vertientes en casi su justa medida, nos encontramos en principio con una historia silente, de mínimos retoques y enfocado en la expresividad de los protagonistas (magníficos ambos) lo cual, gradualmente, da paso a toda una amalgama de distintos planos, enfoques y colores que nos adentran en los recuerdos de Joel Barish (Jim Carrey), recuerdos idealizados, surrealistas, que nos transportan en un viaje a través de sentimientos y momentos a los que finalmente no será capaz de renunciar… y quien renunciaría a una perfecta Kate Winslet, dejando atrás el ya hundido “Titanic” y vislumbrando performances tan elogiables como las de “The Reader”; una actriz cuyo talento, versatilidad y belleza le ha valido hacerse de un nombre en la siempre competitiva Hollywood, donde generalmente los años dan cuenta de las chicas que solo se preocuparon del maquillaje y el botox… y esta Jim Carrey, mostrando que también puede actuar y ser creíble sin sus grotescas, aunque comiquísimas muecas. Por tanto, harían bien en conseguir el DVD, buscar a su compañera / o de ruta, tirarse relajados en el sofá y entender que esos momentos, esos dedos entrelazados, a pesar de lo que pase en adelante, esos momentos nunca mas se irán; serán un eterno resplandor.



