sábado, 29 de mayo de 2010

Eternal Sunshine



Eterno resplandor de una mente sin recuerdos. El nombrecito resuena en mi cabeza sin proponérmelo, sin tratar de evitarlo… solo está. Y fue ideal ese frío sábado en la tarde para su contemplación, para sentirse un poco más cerca de esa atípica pareja de desadaptados, echados en un hielo a punto de romperse; tan a la deriva como todos. Quien no haya visto esta película del 2004 dirigida por Michel Gondry, se esta perdiendo una grata y novedosa experiencia. Injustamente calificada de comedia romántica, estamos ante un entretenido film que sin empujar los limites mucho mas allá de lo convencional, logra destacar entre las previsibles pulsaciones del genero mencionado, acercándonos mas al drama, pero tampoco peca de ser uno de esos dramas de pareja en los que asoma el fácil lagrimon… tomando elementos de ambas vertientes en casi su justa medida, nos encontramos en principio con una historia silente, de mínimos retoques y enfocado en la expresividad de los protagonistas (magníficos ambos) lo cual, gradualmente, da paso a toda una amalgama de distintos planos, enfoques y colores que nos adentran en los recuerdos de Joel Barish (Jim Carrey), recuerdos idealizados, surrealistas, que nos transportan en un viaje a través de sentimientos y momentos a los que finalmente no será capaz de renunciar… y quien renunciaría a una perfecta Kate Winslet, dejando atrás el ya hundido “Titanic” y vislumbrando performances tan elogiables como las de “The Reader”; una actriz cuyo talento, versatilidad y belleza le ha valido hacerse de un nombre en la siempre competitiva Hollywood, donde generalmente los años dan cuenta de las chicas que solo se preocuparon del maquillaje y el botox… y esta Jim Carrey, mostrando que también puede actuar y ser creíble sin sus grotescas, aunque comiquísimas muecas. Por tanto, harían bien en conseguir el DVD, buscar a su compañera / o de ruta, tirarse relajados en el sofá y entender que esos momentos, esos dedos entrelazados, a pesar de lo que pase en adelante, esos momentos nunca mas se irán; serán un eterno resplandor.

Sweet Dreams


En el ritual de la salida al cine, es ya un clásico (cuando se trata de una pela de miedo) el ir emparejado a la salita oscura, levantar disimuladamente el brazo del asiento y esperar que empiece el festín de sangre y tripas al por mayor; para este momento las chicas ya deben estar aterrorizadas buscando el hombro del compañero, y los machos de turno ya deben estar rodeando a las delicadas féminas con su brazo protector… bueno, al menos era así en los tiempos de “Viernes 13”, “Halloween” y por supuesto, “Pesadilla en Elm Street”; y es que justamente llega a nuestros confusos días la actualizacion del asesino onírico de la chompa rayada. Una actualizacion que deja algunas cosas por analizar; primero: es que ya no hay historias originales que contar? Hoy por hoy, los remakes de todos los géneros, no solo de terror, están camino a ser casi la mitad de la producción manufacturada por Hollywood, lo cual habla a las claras de una notoria sequía de ideas. Que seguirá a las ya revisadas “Furia de titanes”, “Halloween”, “Nine”, “Alicia en el país de las maravillas”, Sherlock Holmes”, etc., etc.… tal vez Chuky? Tomates asesinos? Espero que sea falso ese rumor sobre los pitufos con actores de carne y hueso (por no decir actores “de verdad”). En fin, hay tanto material del que se puede echar mano para esto de los remakes que seguramente será una tendencia que seguirá en aumento, lo cual seria de celebrar si realmente se homenajearan películas que tengan cierto merecimiento para esto, y si el mismo se hace por una cuestión de estética, de compromiso artístico, y no para destrozar clásicos en nombre de la taquilla, de los efectos y el 3d…
Segundo: era necesaria entonces esta nueva versión de “Pesadilla…”? Bueno y, por que no? Si apelamos a la destacable factura de las muertes (mas no a la cantidad) nos encontramos con un buen e insano entretenimiento que tiene un par de puntos altos: si bien las actuaciones no descollan, tampoco pecan de torpes, como podríamos haber esperado, y las ya consabidas escenas de “los orígenes de” (bueno, pues, lugares comunes si tiene) son aceptablemente creíbles, mas si tomamos en cuenta que no se nos presenta al típico ser atormentado que se vuelve enemigo de la sociedad, sino que la historia va por un camino mas sórdido… por otro lado, están los buenos efectos que no opacan la historia… y bueno, nada más. Mencione que el nuevo Freddy es un viejo conocido de la eficiente “Watchmen”? … en todo caso, nos queda aguardar por otros remakes ya anunciados como “Bad Lieutenant”, que esperemos le haga justicia a la original, y nos queda también divertirnos con esta versión del despiadado Kruger, y tal vez ponernos nostálgicos recordando que hubo un tiempo en que este señor de afiladas garras metálicas realmente nos robo algunas horas de sueño…
Y eso me lleva al tercer punto: estoy haciendo algo mal (cuando se trata de una pela de miedo) o es que en estos tiempos de Ipod, Twitter y DVDs de tres soles, las chicas ya no se asustan como antes?

… Que sabes luna…


I’m getitng old. Esta podría ser la primera explicación a lo que me produce la contemplación de actos contemporáneos como la saga de “Crepúsculo”. Como escuchar Lady Gaga, o ver los realitys de Mtv o Vh1. tal vez no encuentro la identificación que podría darme una nueva perspectiva de dichos actos; o simplemente no pasa nada.
Y es que pese a la algo larga duración de la segunda parte, “Luna Nueva”, es muy poco lo que se avanza. El tiempo discurre en el empecinamiento de mostrar una angustia sobreactuada por la simpática Kristen Stewart, quien, si tiene un merito, es la natural expresión indolente de la típica chica emo. Hasta que empieza a recitar sus líneas, al igual que el “adorable” Pattinson; ambos están al borde de declamar los versos de Neruda en sus diálogos; y esta poco creíble performance (o así son los chicos ahora?) hace aun mas tedioso el viaje a esta tierra desolada donde abundan vampiros y lobos, pero escasea el talento; talento que ralea en el bien parecido, bien ejercitado, sufrido y cada vez mas pálido Robert Cullen (a estas alturas, indesligable el uno del otro); talento que tampoco abunda en el aun mas ejercitado y descamisado Taylor Lautner, y en fin, poses, romances, desengaños, “acción”… y todo un universo adolescente que sinceramente se me hace ajeno; tal vez habría que recurrir al libro (bah) y ver que ese universo si es rico en ideas y emociones impresos en el papel, o tal vez hay que ser una chica de entre 16 a 20, estar enamorada, tener una fijación obsesiva con el físico de los chicos, escuchar Tokio hotel o 30 seconds to mars, y sobre todo, identificarte con una historia que pretende ser lúgubre pero que queda en sufrida, una historia donde el niño de tus sueños te dice precisamente eso que necesitas escuchar; tal vez esa ingenuidad y credulidad en el amor es lo que hace que el publico objetivo de esta cinta (exacto: las chicas) salga de los cines por millares, con un nudo en la garganta, apachurradas a sus adormecidos novios y con los pies ligera, imperceptiblemente por encima del suelo… pero si eres del genero masculino (y no tienes afición por los abdominales del prójimo) bordeas las 3 décadas y de agravante tienes admiración y reverencia por los colmilludos de antaño (yendo de Max Shrek a Gary Oldman, pasando por Bela Lugosi, Christopher Lee y, como no, Pitt y Cruise) solo me quedaría parafrasear a un conocido de estos Lares y decir: no la vean!

Mulholland Drive


Que mas se podría escribir sobre “Mulholland drive”? Quienes fueron atrapados por su magia y sus tentáculos, han agotado las formas de redención, y quienes no han querido comprenderla, difícilmente cambiaran de parecer. Tras 9 años de su estreno en los que se ha visto infinidad de grandes obras y grandes fiascos, no encontraría una que le sea equiparable, salvo las de su mismo autor, el maestro Lynch. Es innegable que hay y que habrá muchas películas mejores, pero trato de decir que muy pocas te pueden llevar por los caminos que recorre esta obra: muy pocas experiencias parecidas a un (mal) sueño.
Debo confesar que en la única vez que la he visto hasta el momento, me pareció a priori incomprensible, tal vez hasta innecesariamente enrevesada; leyendo foros de distinto pelaje, pude dar con sabiondos y/o iluminados que, valgan verdades, la describen muy bien y en dos patadas: Diane (increíble Naomi watts), una dulce actriz que lucha por entrar a Hollywood se enamora de Camila, una ya reconocida actriz (mas creíble Laura Elena Harring) y vive un romance con ella; pero esta decide casarse con un director de películas (que justamente desembarco a Diane por darle cabida a su prometida, Camila); entonces la frustración y los celos hacen que ella contrate a un asesino para matarla, tras lo cual, enloquece y se suicida; todo lo anterior a estos sucesos son el sueño de Diane, donde los personajes adoptan personalidades y roles distintos; bah. Es casi un irrespeto darle una salida simplista al universo onírico y caótico que nos propone el director de “Eraserhead”, un siniestro rompecabezas en que la percepción particular de cada uno entra a tallar… pero es necesario querer hacerlo. Es necesario adentrarse en la historia, dejarse llevar, y creerás todo lo que vez. No tienes que rebanarte los sesos en saber porque salieron unas personitas de la bolsa, no tienes que apagar la televisión si la historia se tuerce y te deja frío, perdido; si ya estas conectado, todo se conducirá por un nivel sensorial, y será un viaje surrealista, imborrable para tus sentidos; y también puede no gustarte, puedes encontrarla demasiado larga, lenta, ilegible, incluso baladí… pero si estas dentro, si estas dispuesto a ceder y abrir tu mente, veras momentos cumbres de la obra de un maestro como David Lynch, incluso me atrevería a decir momentos álgidos y quizás irrepetibles en la historia del cine mismo, un cine actual tan dado a los productos fáciles y afectados, tanto que la misma obra de este gran cineasta pasa casi inadvertida entre toda la avalancha de cintas de consumo rápido y masivo, que, previa Scala en las cajitas “felices”, están destinadas al olvido…

Yo estaba bien, por un tiempo
volviendo a sonreír…
Luego anoche te vi
tu mano me tocó
y el saludo de tu voz…
Y hablé muy bien
y tú, sin saber
que he estado
llorando, por tu amor
Llorando…

Una hermosa mujer rubia, sueña; una hermosa mujer morena, sangra; y el olvido. Pesadillas, silencio, y el amor… el cuadro de la noche, perdido en la carretera, y el ensueño del ecran manchado de tormenta… quien tiene esa llave azul? Me dejas en la oscuridad, me engañas, y me llevas por esa carretera… sangrare… y esta banda nunca estuvo allí, esto no fue hermoso ni existió… silencio… silencio…