viernes, 10 de diciembre de 2010

Odas a Wikileaks




Huelga decir que hay semanas en las que nuestra cartelera adolece de novedades, toda vez que su casi exclusiva fuente (Hollywood) atraviesa una crisis creativa en la que ya no queda nada por reciclar, ni temas interesantes por tratar; esto, sumado a la falta de tiempo y dinero (sobre todo) para darse una vuelta por polvos azules en busca de videos, me animan a dejar por esta ocasión los comentarios cinéfilos (que puedo hacer? Ver “Red Social” y escribir, apático, sobre sus previsibles lugares comunes? Bah!) y entonces emprender, desde esta PC, desde esta bizarra ciudad en este tercer mundista continente, un pequeño recordatorio sobre la minimizada y vilipendiada gesta que se da en la red en estos momentos, encabezada (al menos visiblemente) por el australiano Julián Assange, la cual hasta ahora no ha tenido reparos en dejar más que mal parados a los políticos y diplomáticos no solo de USA, sino ya a estas alturas a un nivel global, y deja caer por su propio peso la ya endeble careta de quienes creen tener el poder para hacer y deshacer el futuro de las naciones, sin necesidad de siquiera considerar lo que necesita y piensa la gente a la que representan; termina también de desenmascarar a estos grupos de poder que prefieren seguir jugando bajo la mesa, sonreírse hipócritamente y recoger la oscura careta del suelo, colocándosela unos a otros nuevamente, al tiempo que desestiman y a la vez atacan a Wikileaks, valiéndose de las más sucias artimañas (cerrando sus canales de ingresos a través de los vendidos paypal, visa, mastercard, etc.) e incluso utilizando a mujeres para acusar a Julian de violación.
Y con él encarcelado en Inglaterra, con el peligro de ser deportado a Suecia y de allí a USA, donde no pocos senadores han pedido su fusilamiento, con la Web expulsada de cuanto dominio accede y las cuentas que la sostienen bloqueadas, pareciera que todo culminara pronto, con la información perdida en el abismo del desinterés, con Julian convenientemente “suicidado” y con ello el retorno a nuestra vulgar realidad, donde Magaly TV marca la pauta de lo que le gusta a la gente, o el gran show presenta su próxima gala, tal vez dándole un premio al miserable torero por lo lindo que baila, y aplaudiremos a rabiar cuando salgan a frotarse las siguientes parejas; y en la aldea global estén esperando la próxima estupidez de Lady Gaga, o se regodeen en las fotos de “Brangelina”, o de Hanna Montana, tomando un trago o mostrando la nalga cual Lindsay Lohan o Paris Hilton…
Pero no. Hay un grupo de disidentes, de inconformes, de soñadores, seguramente los Nerds, los freaks, los que no son como la mayoría ni hacen lo que se espera de ellos; y ellos, han hecho saber su apoyo, atacando las webs de quienes cobardemente se subordinan al poder; ellos guardan la información liberada y la encriptan, la alojan, la diseminan, y nos dicen que esto no se acaba acá, que esto es un paso, un precedente, una advertencia de que ya no se puede ocultar mas la verdad.
Hay una velada guerra en la red, una guerra por la libertad que la caracteriza, y todos tomamos partido, con nuestro apoyo, nuestra censura o nuestra indiferencia. Se vienen nuevas épocas, y a pesar de los errores, exageraciones y taras que pueda tener esta revelación, nos marca una pauta de cómo serán las cosas ahora. Yo que escribo esto, tú que lo lees, que lo compartes, que lo borras, que despotricas o que apoyas; usa tu Facebook, tu blog, tu Web para expresarte, para luchar, para compartir tu verdad. Ya no solo vale poner la foto con tu mejor ángulo, o de las mejores fiestas que tuviste; ahora es el tiempo de opinar, de participar, de mostrar tus convicciones…

“Cuando los gobiernos controlan la libertad, nos controlan a nosotros. Internet es el último bastión de la libertad en este mundo tecnológico en constante evolución”

Anonymous

El jueves último, un adolecente de 16 años fue detenido por las autoridades holandesas, acusado de apoyar el ataque a las webs que negaron ayuda a wikileaks; esto maniatara a quienes apoyan el activismo pro wikileaks?
Para terminar otra frase atribuida a “Anonymous”:

“Estamos en todos lados. Somos todos.”

martes, 23 de noviembre de 2010

Y bailare, sobre tu tumba!

Hay en el transcurso de la azarosa vida, momentos simples, alegres, momentos en los que no necesitas nada más que la compañía de los amigos, esos amigos que el tiempo se encargara de convertir en entrañales; y que mejor que compartir esos momentos Kodak con un poco de ron, pop corn para micro hondas y por supuesto, una película salpicada de sangre, tripas, y de un corrosivo y séptico sentido del humor; me refiero a “Reanimator”, cinta dirigida por Stuart Gordon en 1985 y basada parcialmente en los cuentos del genial H. P. Lovecraft, tándem que nos dejo un inusual clásico, el cual no ha envejecido un ápice, y que mas allá del terror a sabido conservarse (o resucitar?) gracias a esos guiños a la comedia, negrísima, acentuada por la ligera afectación de sus eficientes protagonistas y por ser en si misma una parodia y a la vez un manual de cómo se hace una película de terror con verdadera pasión… el argumento no es difícil de imaginar, pero cabe resaltar que no sigue los lineamientos exactos de la saga de George Romero por citar un ejemplo; Un joven y brillante científico (Jeffrey Combs) es expulsado de suiza por sus experimentos reñidos con la ética, por lo que decide continuar los mismos en una universidad de USA y rápidamente logra captar el interés de un joven colega (Bruce Abbott) quien le da pensión en su casa, y no tarda en envolverlo en la seducción de ser como un dios, y dar el don de la vida a los que ya no la tienen mas, empezando por su gato (pobre) hasta llegar al rector de la universidad, a la sazón padre de la novia de Abbot, poniendo todo fuera de control; mención aparte al Dr. Hill, interpretado por David Gale haciendo un doble papel (ejem, se podría decir) haciendo de sus escenas de las mas jocosas, delirantes y repugnantes que recuerde haber visto… eso sí, antes de recomendarla con el mayor entusiasmo, podría invocar abstenerse a los poco entusiastas de los 80s, a los estómagos sensibles y a los amantes de los gatos… el resto, puede pasar un rato tan lleno de carcajadas y reverencia a la pantalla como el que pase el ultimo Halloween, carcajeándonos a más no poder y esperando en vano a que los niños toquen el timbre por sus caramelos, cosa que no hicieron por alguna extraña razón…

domingo, 31 de octubre de 2010

Estoy Verde!!!

Una vez mas, gracias a los dioses de la musica, Lima vuelve a coronarse como la capital rockera que no paso de ser una promesa en los ochentas, un sueño imposible en los noventas y ahora es una palpable realidad, al final de esta primera decada del nuevo siglo, aunque a veces nos cueste creerlo; y es que en los ultimos tres años hemos visto desfilar ante nuestros ecepticos ojos a los grupos de nuestros sueños, aquellos que una decada atrás no hubieramos pensado siquiera remotamente ver aquí, en San Marcos, en La Molina, en el Estadio Nacional, confundidos con las combis y los puestos de pancita y rachi; pero aca estan, y dicen "groacias Perru", (sic) o, como en la increible noche del 26 de octubre, gritan a todo pulmon y garganta: LIMAAAA!!! Y nos regalan un puñado de canciones que condensan momentos mejores, momentos en que eramos nosotros mismos, ni mas, ni menos, epocas en las que podiamos ir a un tono sin preocuparnos demasiado en la hora, en las obligaciones, en el dinero o en el maldito lunes; y lo dijo el gran Billie Joe Armstrong: no estas en el maldito colegio, no estas en el maldito trabajo; esto no es la maldita television, no es el maldito youtube, ni es un video, estamos todos juntos y es una celebracion! Y celebramos todos, los de mi promocion, volviendo a bailar en el campo y en las tribunas, “She”, “When I come around”, “Basket Case”, como se hacia antes en las discotecas y no todo estaba plagado de los yaipen y los grupo 5; y bailaron los que nos siguen, los veinteañeros que descubrieron que la energia de este grupo se mantiene y se incrementa, y que han tomado como suyos los himnos del “American Idiot” o del nuevo “21st Century Breakdown”… momentos memorables de esa noche, muchos, el escogido para tocar "Going to Pasalaqcua” y su salto al publico, el escogido para cantar “Longview” y que se llevo una guitarra de premio a su fea voz, la rolliza chica que se llevo de premio un beso del quemado de Billie en los labios; los mangerasos, el trasero de Amstrong por partida doble y a todo color… y sobre todo las canciones. Dejenme quedarme con los cachitos de canciones ajenas, sobre todo con “Rock and Roll” y “Highway to Hell”, dejenme quedarme con las tres canciones mencionadas arriba, y tambien dejenme con “Boulevard of broken dreams”, con el regalo que nos hizo, “Welcome to the Paradise”, con la sentida “21 guns”, con “Minority”, con “Jesus of Suburbia”, dejenme con la locura, los gritos, los empujones, la euforia, con los sentimientos a flor de piel en “Good Ridance”, pero sobre todo dejenme con el eterno instante de “Wake me up when september ends” y la magia que se dio, inocente, visceral, magia de la que no hubiera querido despertar…

Summer has come and passed
The innocent can never last
wake me up, when September ends…

Y termino nuestra celebracion, y todos volvimos a lo nuestro, nos volvimos a separar, regresamos a nuestra edad; pero todos con una sonrisa en el rostro, felices y con el deseo secreto de perdernos en el próximo ritual…

viernes, 8 de octubre de 2010

El Hombre de Acero

Desde mi anacrónica y ya algo paleolítica niñez, me he sentido atraído y facinado por lo que encierra la cultura oriental. Ocioso seria enumerar (y encima cronológicamente) todo lo que en estos años me ha unido a ella: mis pininos a los 5 años en el Karate, la irresistible mirada de mi compañerita Romy Arakaki Arakaki, cuando le dije que sea mi pareja de marinera, allá en 6to grado; mi preparación en Taekwondo a los 13, cuando sabia que entraría a un colegio de pirañas; ya una década después, el descubrimiento del Kung Fu chino y todo lo que el ha conllevado: el gusto por hacer y sobre todo comer, chifa, las pocas palabras que he aprendido del mandarin, (y contar hasta 10) la astrología, los adornos de mi cuarto… y ahora, casi otra década mas tarde, me encuentro trabajando con japoneses, empezando apreciar su comida e idioma, cayendo inevitablemente en las redes de su belleza femenina; y es aquí donde doy el paso de la cultura, esplendorosa y milenaria, a la contracultura: y encuentro Tetsuo, the Ironman. Entenderá el lector (si lo hubiera) que todo este largo preámbulo tal vez sea un modo de escabullirme del forzoso acercamiento a la cinta; y es que no hay un modo acertado de describirla. Atemporal en su ejecución, adelantada a su época en su planteamiento, siniestra, ilegible… vanguardista o baladí? Solo podría decir que su apreciación es en si un ataque a los sentidos, una inyección de adrenalina en la nuca; nos embarcamos en un viaje de vértigo que puede dañar pupilas acostumbradas a la tranquilidad de lo convencional; y puede que sea un viaje que no lleve a ninguna parte, que solo te deje tan o mas confundido que al empezar, mareado, bizco y/o con dolor de cabeza; y es que esta chirriante cinta tiene su encanto en precisamente no tener un ápice de conceciones, en ser personalisima de principio a fin, y nos abre las puertas a la mente esplendorosa y pérfida del admirado Shinya Tsukamoto, tal vez poco mas que anónimo por estos lares, pero quien es considerado en oriente, con esta película, como uno de los padres y abanderados de la nueva ciencia ficción. Con escenas que rozan lo gore, solo un par de diálogos y filmada en blanco y negro, podría percibirse al director de este film como un aplicado e irreverente alumno de los geniales “Davids”, Lynch y Cronemberg, y que toma por supuesto la escuela asiática de los subgeneros de monstruos, del manga, dándose las licencias propias de un genio retorcido, pero que no deja de ser interesantisimo de apreciar; y con todo esto, tengo (y tenemos) motivos suficientes para asomar mas al cine asiático, comercial o no, y reencontrarnos con historias del calibre de “El Imperio de los Sentidos”, “Hero”, “Crouching Tiger, Hidden Dragon”, “Old Boy”, y así, reconfirmar la milenaria sabiduría y buen arte que se encuentran tras esos ojos rasgados… konbanwa….

domingo, 29 de agosto de 2010

Jesucristo Superstar


Como cada domingo cinemero, el ultimo elegí una pela que tenia hace algún tiempo, pero que no había visto: “Anamorph”, un muy bien realizado thriller, que me hizo recordar mucho a “Seven”, y aunque no llego al nivel de esta, se dejo ver con mucho entusiasmo y concentración; pero no es acerca de este film, aunque bien se lo merece, que voy hablar, es sobre su esmerado protagonista: William Dafoe.
Y este pequeño homenaje va mucho, mucho mas allá de lo visto ese domingo: es recordar al sargento Elias y su desbocado sentido de la justicia, en la ya comentada “Platton”; es un entrañable homenaje al cine de terror, a los maravillosos años del descubrimiento del séptimo arte y por ende al cine mismo, en “La Sombra del Vampiro”
es el increíble manejo para sacar adelante, solo en compañía de su coprotagonista, una difícil película como “Anticristo”, justo comentada lineas abajo.
Es, y aquí un punto de inflexión en su brillante carrera, haber creado un Jesús creíble, palpable, lleno de dudas, complejos y odios, que le retornaron la humanidad que la iglesia se empecina en quitarle, sacándolo del contexto dogmático, religioso y mágico de la biblia y presentándolo desnudo ante nuestros ojos, frágil, culpable y con miedos en el corazón, en una de las películas mas polémicas hechas, “La Ultima Tentacion de Cristo”, del genial Martin Scorsese,.
Y así como con el, a trabajado siempre con óptimos resultados, aunque fuera en papeles medianos o pequeños, al lado grandes como David Lynch, Oliver Stone, David Cronemberg, Lars Von Trier, Abel Ferrara; “Nacido el 4 de Julio”, “El Paciente Ingles”, “El Aviador”, “American Psyco”, “Existenz” y hasta “Spiderman”, nos traen a la mente esa diabólica sonrisa, ese mirar fijo, agresivo y sin embargo quieto, esa serenidad de un psicópata que te saltara al cuello en cualquier momento; esto y mas imprime en sus personajes el 2 veces nominado (y perdido) al oscar Dafoe; pero como sabemos, esto no nos dice nada, lo que realmente vale la pena, mi estimado William, es lo que usted con su arte nos ha regalado: momentos inolvidables en los que mas de un apasionado del cine habrá soltado una lágrima o dos; y eso, ni el mas avansado personaje digital, lo podrá hacer.

sábado, 14 de agosto de 2010

Anticristo Superstar

Siempre es enriquecedor aventurarse por terrenos poco conocidos, ya que de alguna manera, a un nivel mas instintivo, captaremos lo mejor de esas situaciones ajenas, incomprensibles; y aunque me levante del asiento, prendí la luz, y me quede escuchando por segunda, tercera y cuarta vez la canción del principio y final de la película, supe que fueron casi un par de horas que valieron la pena pasarse sentado en nombre del descubrimiento; y que mejor guia para ese viaje que el señor William Dafoe, quien lleva sobre los hombros, con la naturalidad y aplomo que le caracterisan, el discurrir de una difícil película como “Anticristo”. El y Charlotte Gainsbourg, en partes iguales, nos sumen en el espiral de su particular locura y desvaríos, en escenas bastante explicitas de sexo y violencia, una violencia sorda, indiscriminada y que también hace un guiño a la severidad e incluso crueldad que puede emanar de la naturaleza, una naturaleza que nos ataca, nos repudia, nos vuelve contra nosotros mismos y contra nuestro propio fruto; vagamente pues se atisban las motivaciones sobre la vilesa de sus acciones, ya que la sobrecogedora y cruda belleza de la fotografía acentuada por los silencios, por las miradas que se van perdiendo, nos pierden también, y nos dejan mas interrogantes que certezas… así pues, la película de Lars Von Trier no se queda en la ajustada reseña (una pareja busca olvidar la trágica muerte de su hijo internandose en el bosque, pero extrañas cosas comienzan a suceder) tampoco se ajusta al genero del terror y menos aun se queda en las escenas de sexo, crudas y de una peculiar y enfermiza belleza, en cambio todos estos ingredientes y mas nos llevan mas allá, tal vez por parajes que no lleguemos a comprender, pero por donde definitivamente nos sentiremos incómodos, asustados y casi devorados por la insania, natural y perversa, insania de la que tal vez seamos parte; prologo, tristeza, dolor, desesperacion; epilogo y se repite la misma música, celestial, que oculta y camufla el infierno vivido… si están dispuestos a experimentar, a dejar las convenciones de Hollywood y sus remakes sobre remakes, he aquí una dura prueba inicial. No se arrepentirán.

domingo, 8 de agosto de 2010

Inception

He tenido la suerte de haber visitado hasta cuatro veces, en un lapso corto de tiempo, la mágica sala de los asientos en degrade y las luces apagadas, y con gran satisfacción, puedo decir que he salido con una amplia sonrisa de cada una de esas noches, y mas allá de que ahora vea mermados los últimos rezagos de la gratificación patriótica, puedo decir que me reí y conmoví con audacias como “Toy Story 3” (un digno final, no hagan más, por favor) me reí aun mas con la divertida “Mi Villano Favorito” (ok, ambas orientadas mas al público infantil, pero y?) La pase muy bien con la muy cool “Knight and Day”, pero sobre todo, y en esta ocasión la sonrisa dio más paso al mohín de la admiración y de la sorpresa, fue gratificante ver que lo mostrado en “The Dark Knight” o lo actuado en “Shutter Island” dio como resultado una redonda “Inseption”. Siempre estaremos rendidos al mundo de los sueños, fascinados en su complejidad y significados ocultos, por lo cual una oportunidad, por lo menos ficticia, de entrar en ellos, manipularlos, dejarnos llevar, siempre será excitante, siempre alimentara nuestra curiosidad, y tal como el protagonista, nos será imposible resistirnos a la vez que estamos ya enmarañados en ellos… el reparto, que incluye algunas estelares como Ellen Page (la inolvidable Juno), consagrados como Michael Cain, Ken Watanabe (de la hermosa “The Last Samurai” o Letters From Iwo Jima”), la bellísima y talentosa Marion Cotillard y, quien sigue demostrando a punta de talento cuanto se equivocaron los que lo juzgaron erróneamente en el pasado, una de las luminarias de esta nueva década, Leonardo DiCaprio, quienes afianzan la historia que nos plantean, la vuelven real y palpable, nos tienen sin pestañear mientras los sueños se destruyen o nos mantienen en vilo viviendo los segundos, minutos y horas en que la van cae al rio… Y es así, como por dos frentes, (inconsciente y consiente?) la historia de Nolan nos envuelve con la belleza de su propuesta visual, donde las cosas, los escenarios, los tiempos, y los mundos, submundos y entradas secretas que comprenden, están indefectiblemente atadas a la realidad que se mueve, en la que hay un grupo de mercenarios del sueño con un objetivo por cumplir, mientras que paralelamente nos preguntamos si entrar a un nivel tan profundo de lo irreal, crear el mundo que siempre quisimos y guardar lo que siempre quisimos negar, nos perdería del verdadero concepto de la realidad, al punto de no poder ni querer despertar… pero este viaje, termina, al cabo de más de dos horas, y nos deja con el buen sabor de boca de haber escogido bien, de que el gran cine, espectacular y taquillero, también puede ser envolvente, puede ser un cine para todos y para que todos piensen y rocen la belleza de historias que realmente nos lleguen, y también nos deja la sensación, reconfortante y extraña, de querer visitar tus sueños, de querer viajar en ellos o temerles… no olvides tu tótem…

... Ni a mi peor enemigo


Acaba de terminar en la programación de cable “Gigoló por Accidente”, quizás una de las precursoras de ese nuevo humor gringo, vulgar, escatológico, lleno de taras y prejuicios (intencionales o no) pero al final, simple y divertido en su simpleza. Motivo el cual me lleva desde esa nueva ola noventera a este 2010, en el que hace varios dias tuve la desdicha de perder casi un par de horas de tiempo con un artefacto llamado “La Novia de mi Mejor Amigo”. Que digo artefacto, adefesio. Que digo adefesio, soberana porq… y es que mas allá de cualquier pretexto, si una comedia te arranca a duras penas un par de sonrisas, sencillamente a fracasado. Pero lo cuestionable aquí es (no porque lo censure, simplemente porque no me cabe en la cabeza) saber que este es el nuevo “humor”. Obviamente que si se gasta en recursos como casting, escenarios, cinta, directores, efectos, distribución, etc., etc., es que estamos ante un producto que a juicio de los entendidos, generara dividendos, cosa que en la gran mayoría de los casos es una verdad del Perogrullo. Y es aquí donde radica mi sorpresa. Es tan baja la exigencia por parte del público para poder pagar una entrada, por mínima que sea, un poco de pop corn y el pasaje en combi para verla en cine? Realmente no merece ni los tres soles de Dvd pirata, ya que estamos ante un festín de poses, disfuerzos, pretendida rebeldía y audacia, que realmente solo queda en el fastidio de ver el pésimo gusto de las escenas que componen este remedo de película. Ni siquiera la belleza de la (ahora) venida a menos Kate Hudson pueden salvar de la ignominia este vergonzoso desperdicio de tiempo, recursos y dinero; solo queda aclarar que no estoy de acuerdo con la censura de este tipo de metrajes, ni menos estoy a favor de la ley Belmont, pero si pienso que cada uno deberíamos ser un poco más exigente con nuestra propia cultura. Aunque suene exagerado, lo que escuchas, lo que lees, lo que ves, puede hablar en parte de lo que eres, mas allá del éxito y/o dinero que tengas o no. No porque en Hollywood da risa, nos tenemos que carcajear a su compas. Hay muchas más opciones de las creamos conocer, solo es cuestión de abrir los ojos y querer ver.

miércoles, 28 de julio de 2010

lunes, 26 de julio de 2010

El Secreto De Sus Ojos


“Pues entonces empesa por el principio…” una simple frase que invita a la remembranza inconclusa, que le de material a la novela del protagonista y que nos adentra en la resolución de lo que el tanto y tantas veces postergo; “El Secreto de sus Ojos” mereció largamente el Oscar que se le otorgo en marzo, lo cual nos hace ver que no todo esta podrido en la “prestigiosa” academia, y que por el contrario, aun se puede creer en algunas de sus cuestionadas decisiones… para mi es un primer acercamiento al director Juan Jose Campanella, o al admirado actor Ricardo Darin, de la muy aclamada y pendiente para mi “Nueve Reinas”, y es de las pocas, poquísimas películas argentinas que he visto (no podría mencionar ninguna en este momento) todo lo cual la convierte en una muy grata sorpresa para mi y me abre un espacio inédito por donde descubrir nuevas opciones; en cuanto al film en si, discurre entre el policial (gran escena la de la persecución en el estadio), el drama, el romance y un toque de comedia (no por nada esta el gran Francella en el reparto) tópicos que hacen mas creíble y asimilable la pela, pero sobre todo, que nos mantiene enganchados hasta su resolución; los saltos temporales hacen lo suyo en implantar las conjeturas y explicaciones, mientras que los diálogos, coloquiales y en cierto punto teatrales, nos identifican con nuestro universo latinoamericano, sin recurrir a clichés ni efectismos desmedidos; mención aparte la trama romántica, de miradas, de silencios, de imposibilidades; tal vez algo edulcorada pero definitivamente entrañable.
Entonces estamos frente a un film hecho de personajes tan bien delineados y de factura tan correcta que vuelve universal esta historia de porteños, de argentinos, una minima muestra de Latinoamérica que le dice al mundo que aquí vivimos y nos matamos con tanta o mas pasión que en el mundo angloparlante, pero sobre todo, mas allá del idioma y de los personajes nos muestra que simple es hacer buen cine si hay talento, ganas y una cámara. -Será muy difícil ahora…- -No me importa…-

Peloton



El señor Oliver Stone, autor de destacadísimos títulos como “Natural Born Killers”, “The Doors”, “JFK” o “Platoon”, salio por estos días en algunas portadas, acompañado de cierto presidente sudamericano con el que muchos francamente no comulgamos, y al que recientemente ha dedicado un documental que amenaza con tener segunda parte… y bueno, esta en pleno derecho de tener una posición política digamos, resistida, lo cual no hace mella en el valioso legado que nos ha dejado en el devenir de su prolífica carrera, ni en los futuros proyectos que lo vuelvan a poner en la palestra. Entonces, separando papas de camotes, podemos ahondar en lo que realmente nos importa como publico, sus películas, y dejar la política a los rateros, perdón a los políticos. Aunque si damos una ojeada a su azarosa biografía, podríamos entender el porque de esa postura siempre critica al modo en que se llevan las cosas en su país, así como podríamos entender que nadie nos podía ofrecer una visión mas acertada de lo vivido en Vietnam, ya que el lo sufrió en carne propia: me refiero a “Platoon”. Estelarizada por quienes en ese momento estaban empezando a forjar su leyenda, y que hoy, en menor o mayor medida, hacen la diferencia en la industria: nombres como Charlie Sheen, Forrest Whitaker, Johnny Depp, y sobre todo, William Dafoe (para la posteridad su dramática escena final), quien sin dejar de poner ese acento único de quieto desenfado en sus personajes, da una muestra descarnada de su versatilidad. Y así como el, todos los mencionados y varios mas a quienes el paso del tiempo no asentó tan bien, ponen su máximo esfuerzo en mostrarnos una historia cruda, una historia sin héroes ni proezas bélicas, nos muestran a un puñado de hombres confundidos, buscando desesperadamente la salida a un infierno que no eligieron, que no soportan y que no alcanzan a entender… y esa desnudes emocional nos atrapa en la atmosfera siempre reconocible de Stone, apoyándose en la música, en la agresividad del ambiente, uniéndonos al viaje decadente que realiza el protagonista, un chico que se enrola voluntariamente al ejercito porque esta cansado de su vida, indignado de la injusticia que significa ver el que solo la gente pobre y segregada de su país es la enlistada y encargada de devolver los ideales de paz y libertad que les vendieron; pero al poco tiempo cae en cuenta del error que cometió, del que se arrepiente pero del que no hay vuelta atrás: tiene que avanzar, cual dante sesentero, en medio de toda la podredumbre, viendo como sus propios compañeros y el se transforman en los monstruos que siempre dijeron repudiar, tiene que avanzar hasta lograr la redención, hasta justificar toda esa miseria y justificarse el; finalmente caerá en cuenta que lo que le toco vivir nunca lo dejara, y esto es una carga y una responsabilidad que la mayoría no atisbara a comprender… “… la guerra realmente era con nosotros mismos…” es parte del monologo final de la cinta, y solo podría agregar que refleja claramente la intención del director: la de hacernos ver que mas allá de las justificaciones e intereses alrededor de los conflictos, lo que final e imperecederamente queda es el dolor.
Nadie gana en las guerras. Al final, todos perdemos algo.

domingo, 25 de julio de 2010

Un Millon de Años Luz


Son las 00:03 del 21 de mayo del 2010, y al menos hasta ayer, no había novedades, ni buenas ni malas, sobre la salud de quien a través de los parlantes suelta justo en estos momentos, afilados y pretenciosos riffs guitarreros, y sobre todo, declama con esa voz entre snob y autoritaria, entre socarrona y cómplice, versos surrealistas que pertenecen a una de las mejores etapas del rock en español.
Seria innecesario entrar en detalles acerca de que paso y que pasara con el gran Gustavo Ceratti, cabeza y símbolo del trió que remeció en dos días consecutivos el estadio nacional, grupo capital que tuve la suerte de ver por fin ese ya algo lejano 08 de diciembre del 2008, pero que muchos, muchos años antes, ya habían marcado en mi y en toda una generación, el camino del southamerican rocker, el derrotero por donde seguirían las mas de las principales bandas de nuestro continente, algunas desaparecidas y otras vigentes, pero todas a la sombra de la creatividad y eterna frescura que emanaban los autores de clásicos como “La Ciudad de la Furia”, “Cuando Pase el Temblor”, “Zoom”, “Juegos de Seducción”…. Es pues ahora, solo cuestión de creer, de que nos mueva la gratitud hacia este personaje que nos ha regalado con su brillantez y excepcional don, momentos felices e irrepetibles de nuestra niñez y adolescencia (como olvidar el ataque de risa con mi hermana, cuando hicimos un muñeco en lego semejando a Ceratti, Alberti y Bosio en su etapa mas glam, y le pusimos Sopa Stereo), y que nos ha enseñado con su música que mas allá de las modas, de las épocas, de los estilos, nos enseño que cuando el arte se despliega, y pasa de ser una válvula de escape personal a ser la voz y sentir de miles, de millones, es entonces que caemos en cuenta que quien pasa por este trance difícil no es solo un cantante, o una estrella, es un compañero de ruta, un capitán de nuestro batallón, que si bien ha caído herido, puede contar con sus soldados, que creen en él, que padece con él y que finalmente saldrán adelante con el…

“despiértame, cuando pase el temblor…”


Gustavo Certti, levántese usted en cuanto le sea posible, lo mas rápido que pueda, y sepa que aun se necesita su voz para ayudarnos a vivir en esta ciudad de la furia…

(26 de julio del 2010, aun sin novedades...)

sábado, 29 de mayo de 2010

Eternal Sunshine



Eterno resplandor de una mente sin recuerdos. El nombrecito resuena en mi cabeza sin proponérmelo, sin tratar de evitarlo… solo está. Y fue ideal ese frío sábado en la tarde para su contemplación, para sentirse un poco más cerca de esa atípica pareja de desadaptados, echados en un hielo a punto de romperse; tan a la deriva como todos. Quien no haya visto esta película del 2004 dirigida por Michel Gondry, se esta perdiendo una grata y novedosa experiencia. Injustamente calificada de comedia romántica, estamos ante un entretenido film que sin empujar los limites mucho mas allá de lo convencional, logra destacar entre las previsibles pulsaciones del genero mencionado, acercándonos mas al drama, pero tampoco peca de ser uno de esos dramas de pareja en los que asoma el fácil lagrimon… tomando elementos de ambas vertientes en casi su justa medida, nos encontramos en principio con una historia silente, de mínimos retoques y enfocado en la expresividad de los protagonistas (magníficos ambos) lo cual, gradualmente, da paso a toda una amalgama de distintos planos, enfoques y colores que nos adentran en los recuerdos de Joel Barish (Jim Carrey), recuerdos idealizados, surrealistas, que nos transportan en un viaje a través de sentimientos y momentos a los que finalmente no será capaz de renunciar… y quien renunciaría a una perfecta Kate Winslet, dejando atrás el ya hundido “Titanic” y vislumbrando performances tan elogiables como las de “The Reader”; una actriz cuyo talento, versatilidad y belleza le ha valido hacerse de un nombre en la siempre competitiva Hollywood, donde generalmente los años dan cuenta de las chicas que solo se preocuparon del maquillaje y el botox… y esta Jim Carrey, mostrando que también puede actuar y ser creíble sin sus grotescas, aunque comiquísimas muecas. Por tanto, harían bien en conseguir el DVD, buscar a su compañera / o de ruta, tirarse relajados en el sofá y entender que esos momentos, esos dedos entrelazados, a pesar de lo que pase en adelante, esos momentos nunca mas se irán; serán un eterno resplandor.

Sweet Dreams


En el ritual de la salida al cine, es ya un clásico (cuando se trata de una pela de miedo) el ir emparejado a la salita oscura, levantar disimuladamente el brazo del asiento y esperar que empiece el festín de sangre y tripas al por mayor; para este momento las chicas ya deben estar aterrorizadas buscando el hombro del compañero, y los machos de turno ya deben estar rodeando a las delicadas féminas con su brazo protector… bueno, al menos era así en los tiempos de “Viernes 13”, “Halloween” y por supuesto, “Pesadilla en Elm Street”; y es que justamente llega a nuestros confusos días la actualizacion del asesino onírico de la chompa rayada. Una actualizacion que deja algunas cosas por analizar; primero: es que ya no hay historias originales que contar? Hoy por hoy, los remakes de todos los géneros, no solo de terror, están camino a ser casi la mitad de la producción manufacturada por Hollywood, lo cual habla a las claras de una notoria sequía de ideas. Que seguirá a las ya revisadas “Furia de titanes”, “Halloween”, “Nine”, “Alicia en el país de las maravillas”, Sherlock Holmes”, etc., etc.… tal vez Chuky? Tomates asesinos? Espero que sea falso ese rumor sobre los pitufos con actores de carne y hueso (por no decir actores “de verdad”). En fin, hay tanto material del que se puede echar mano para esto de los remakes que seguramente será una tendencia que seguirá en aumento, lo cual seria de celebrar si realmente se homenajearan películas que tengan cierto merecimiento para esto, y si el mismo se hace por una cuestión de estética, de compromiso artístico, y no para destrozar clásicos en nombre de la taquilla, de los efectos y el 3d…
Segundo: era necesaria entonces esta nueva versión de “Pesadilla…”? Bueno y, por que no? Si apelamos a la destacable factura de las muertes (mas no a la cantidad) nos encontramos con un buen e insano entretenimiento que tiene un par de puntos altos: si bien las actuaciones no descollan, tampoco pecan de torpes, como podríamos haber esperado, y las ya consabidas escenas de “los orígenes de” (bueno, pues, lugares comunes si tiene) son aceptablemente creíbles, mas si tomamos en cuenta que no se nos presenta al típico ser atormentado que se vuelve enemigo de la sociedad, sino que la historia va por un camino mas sórdido… por otro lado, están los buenos efectos que no opacan la historia… y bueno, nada más. Mencione que el nuevo Freddy es un viejo conocido de la eficiente “Watchmen”? … en todo caso, nos queda aguardar por otros remakes ya anunciados como “Bad Lieutenant”, que esperemos le haga justicia a la original, y nos queda también divertirnos con esta versión del despiadado Kruger, y tal vez ponernos nostálgicos recordando que hubo un tiempo en que este señor de afiladas garras metálicas realmente nos robo algunas horas de sueño…
Y eso me lleva al tercer punto: estoy haciendo algo mal (cuando se trata de una pela de miedo) o es que en estos tiempos de Ipod, Twitter y DVDs de tres soles, las chicas ya no se asustan como antes?

… Que sabes luna…


I’m getitng old. Esta podría ser la primera explicación a lo que me produce la contemplación de actos contemporáneos como la saga de “Crepúsculo”. Como escuchar Lady Gaga, o ver los realitys de Mtv o Vh1. tal vez no encuentro la identificación que podría darme una nueva perspectiva de dichos actos; o simplemente no pasa nada.
Y es que pese a la algo larga duración de la segunda parte, “Luna Nueva”, es muy poco lo que se avanza. El tiempo discurre en el empecinamiento de mostrar una angustia sobreactuada por la simpática Kristen Stewart, quien, si tiene un merito, es la natural expresión indolente de la típica chica emo. Hasta que empieza a recitar sus líneas, al igual que el “adorable” Pattinson; ambos están al borde de declamar los versos de Neruda en sus diálogos; y esta poco creíble performance (o así son los chicos ahora?) hace aun mas tedioso el viaje a esta tierra desolada donde abundan vampiros y lobos, pero escasea el talento; talento que ralea en el bien parecido, bien ejercitado, sufrido y cada vez mas pálido Robert Cullen (a estas alturas, indesligable el uno del otro); talento que tampoco abunda en el aun mas ejercitado y descamisado Taylor Lautner, y en fin, poses, romances, desengaños, “acción”… y todo un universo adolescente que sinceramente se me hace ajeno; tal vez habría que recurrir al libro (bah) y ver que ese universo si es rico en ideas y emociones impresos en el papel, o tal vez hay que ser una chica de entre 16 a 20, estar enamorada, tener una fijación obsesiva con el físico de los chicos, escuchar Tokio hotel o 30 seconds to mars, y sobre todo, identificarte con una historia que pretende ser lúgubre pero que queda en sufrida, una historia donde el niño de tus sueños te dice precisamente eso que necesitas escuchar; tal vez esa ingenuidad y credulidad en el amor es lo que hace que el publico objetivo de esta cinta (exacto: las chicas) salga de los cines por millares, con un nudo en la garganta, apachurradas a sus adormecidos novios y con los pies ligera, imperceptiblemente por encima del suelo… pero si eres del genero masculino (y no tienes afición por los abdominales del prójimo) bordeas las 3 décadas y de agravante tienes admiración y reverencia por los colmilludos de antaño (yendo de Max Shrek a Gary Oldman, pasando por Bela Lugosi, Christopher Lee y, como no, Pitt y Cruise) solo me quedaría parafrasear a un conocido de estos Lares y decir: no la vean!

Mulholland Drive


Que mas se podría escribir sobre “Mulholland drive”? Quienes fueron atrapados por su magia y sus tentáculos, han agotado las formas de redención, y quienes no han querido comprenderla, difícilmente cambiaran de parecer. Tras 9 años de su estreno en los que se ha visto infinidad de grandes obras y grandes fiascos, no encontraría una que le sea equiparable, salvo las de su mismo autor, el maestro Lynch. Es innegable que hay y que habrá muchas películas mejores, pero trato de decir que muy pocas te pueden llevar por los caminos que recorre esta obra: muy pocas experiencias parecidas a un (mal) sueño.
Debo confesar que en la única vez que la he visto hasta el momento, me pareció a priori incomprensible, tal vez hasta innecesariamente enrevesada; leyendo foros de distinto pelaje, pude dar con sabiondos y/o iluminados que, valgan verdades, la describen muy bien y en dos patadas: Diane (increíble Naomi watts), una dulce actriz que lucha por entrar a Hollywood se enamora de Camila, una ya reconocida actriz (mas creíble Laura Elena Harring) y vive un romance con ella; pero esta decide casarse con un director de películas (que justamente desembarco a Diane por darle cabida a su prometida, Camila); entonces la frustración y los celos hacen que ella contrate a un asesino para matarla, tras lo cual, enloquece y se suicida; todo lo anterior a estos sucesos son el sueño de Diane, donde los personajes adoptan personalidades y roles distintos; bah. Es casi un irrespeto darle una salida simplista al universo onírico y caótico que nos propone el director de “Eraserhead”, un siniestro rompecabezas en que la percepción particular de cada uno entra a tallar… pero es necesario querer hacerlo. Es necesario adentrarse en la historia, dejarse llevar, y creerás todo lo que vez. No tienes que rebanarte los sesos en saber porque salieron unas personitas de la bolsa, no tienes que apagar la televisión si la historia se tuerce y te deja frío, perdido; si ya estas conectado, todo se conducirá por un nivel sensorial, y será un viaje surrealista, imborrable para tus sentidos; y también puede no gustarte, puedes encontrarla demasiado larga, lenta, ilegible, incluso baladí… pero si estas dentro, si estas dispuesto a ceder y abrir tu mente, veras momentos cumbres de la obra de un maestro como David Lynch, incluso me atrevería a decir momentos álgidos y quizás irrepetibles en la historia del cine mismo, un cine actual tan dado a los productos fáciles y afectados, tanto que la misma obra de este gran cineasta pasa casi inadvertida entre toda la avalancha de cintas de consumo rápido y masivo, que, previa Scala en las cajitas “felices”, están destinadas al olvido…

Yo estaba bien, por un tiempo
volviendo a sonreír…
Luego anoche te vi
tu mano me tocó
y el saludo de tu voz…
Y hablé muy bien
y tú, sin saber
que he estado
llorando, por tu amor
Llorando…

Una hermosa mujer rubia, sueña; una hermosa mujer morena, sangra; y el olvido. Pesadillas, silencio, y el amor… el cuadro de la noche, perdido en la carretera, y el ensueño del ecran manchado de tormenta… quien tiene esa llave azul? Me dejas en la oscuridad, me engañas, y me llevas por esa carretera… sangrare… y esta banda nunca estuvo allí, esto no fue hermoso ni existió… silencio… silencio…

miércoles, 28 de abril de 2010

Deja entrar al correcto



Hay en cartelera dos cintas con protagonistas de corta edad, que si bien tienen resultados desiguales, coinciden en dos puntos importantes: son películas con la etiqueta de “terror”, pero que saben desarrollar genuinamente un soporte dramático que hace creíble lo sobrenatural; y sobre todo, unos potenciales grandes actores que conjugan su juventud con un desempeño que en verdad llega a ser inquietante.

La mas reciente de estas es “Caso 39”, que tiene como cabeza de cartel a Renée Zellweger, (quien realmente no da la hora al lado de Jodelle Ferland) cuya simple historia llega hacer sintonía con lo que puede ocurrir habitualmente: una preadolescente maltratada por sus padres, es rescatada por la trabajadora social Emily antes de que estos la asesinen de una manera atroz; este hecho crea un lazo entre las dos féminas que inevitablemente llevan a Emily hacerse con la custodia de la niña, de nombre Lilith (ok, con ese nombrecito, pudo sospechar algo) el caso es que los padres, recluidos en un sanatorio, al parecer no estaban tan equivocados al creer que su hija era una amenaza infernal… y es en el desarrollo de esa verdadera personalidad oculta de Lilith, donde encontramos lo mejor del film. La ternura demostrada en el principio de la historia, la languidez de su mirada en juego con su fragilidad, dejan paso a un monstruo manipulador y desalmado, que no necesita de maquillaje (bueno en algunas escenas) ni de escupir sangre y/o demás fluidos para aterrorizar. Es tal vez la dualidad de la inocencia y la crueldad, que parece llevar como un juego sin remordimientos, lo que hace verídico su desempeño, mucho mas allá de los gritos plañideros de Brigitte perdón, Renée Zellweger, y mas allá de una trama que tal vez no puso énfasis en los otros caracteres de la historia, al parecer por la premura del tiempo de duración de la cinta, lo cual hubiera ido en contra de su comercialización. Y se puede atribuir a esto también la algo rápida resolución de las cosas, en un final que si bien no es tan concesivo o inconsistente como el grueso de las películas de terror actuales, tampoco lleva la cinta a un nivel que la haga despegar muy lejos del resto; pero eso si, esta criaturita Ferland, deja a este film definitivamente un paso adelante.

El sub genero de los chupa sangre ha tenido (o sufrido) un revival en este ultimo lustro, ya sea por series como “Vampire Diaries” o “True Blood”, pero principalmente por la edulcorada historia de Bella y Edward Cullen, a estas alturas, la trilogía imprescindible de las adolescentes (y no tanto) enamoradas. Pero girando la cabeza un poco hacia el este, a la Europa nórdica, nos llega desde Suecia una historia sugerente desde el titulo: “Let The Right One In”. Y nos llega incomprensiblemente con un atraso de casi dos años, ante lo cual solo nos queda menear la cabeza y agradecer que al menos llego… y ahora que por estos lares empieza asomar tímidamente un primer esbozo del invierno, se hace mas fácil adentrarnos en la atmosfera glaciar y minimalista que nos propone el director, con grandes silencios, con espacio para la contemplación y sobre todo para encontrar en esas estériles locaciones y encuadres, un pequeño pero agudo dolor, una melancolía discreta pero infinita, encontramos y palpamos esa desesperanza de dos adolescentes obligados por las circunstancias a ser mas grandes, a dos seres cuyo vinculo es la incapacidad de relacionarse con el resto del mundo, un vinculo que se hace indestructible e inevitable, en el que la aceptación mutua hacen prescindibles todas las ataduras anteriores, una relación impermeable a lo correcto y a lo moral.
No entrare en mas detalles sobre el desarrollo de la película en si, solo me queda resaltar que todo el esfuerzo del director por adentrarnos en esta suerte de entresueño inquietante no hubiera resultado si no fuera por el desempeño de la pareja protagonista, y sobre todo de Lina Leandersson, quien con la mirada perdida y la desesperanza reflejada mas en lo que calla que en lo que dice, se vuelve una grata promesa de un cine que esperemos en el futuro pueda ser apreciado por muchas mas personas, personas que mas allá de un buen momento o un rato de diversión en el cine, busquen emociones verdaderas, y se den cuenta que mas allá de los géneros por los que puede discurrir una película o las modas que pueda acaparar o no, hay obras que en su rebuscada belleza pueden llegar a conmovernos y hacer que salgamos de la sala oscura con una perspectiva nueva de lo que es realmente el séptimo arte. Solo deja entrar al correcto.

La ciudad de la furia


Si hay algo que puede acabar con mi esmerada paciencia Zen, es esperar. Tal vez debido a los últimamente seguidos conciertos que hay por acá, me he acostumbrado a otro padecimiento: las multitudes; o al menos puedo asimilarlo. El caso es que en ciertas ocasiones, la furia de la espera se puede ver aplacada por el gratificante momento que se ve venir, que colma tus expectativas… lo que no fue el caso ayer.
Me refiero por supuesto a “Furia de Titanes”. No esperaba una historia superior a “El Padrino”, un desarrollo impecable como “El Señor de los Anillos”, o una estética desternillante como “Kill Bill”; pero vamos, esperaba más acción y espectacularidad.
La cantidad de gente que entro (ni mas voy a un estreno) me impidió conseguir buenas ubicaciones, y tal vez eso contribuyo a no poder disfrutarla mejor; por otro lado también es la primera película que veo en 3d (con su significativo incremento de precio) lo cual también genero mas expectativas de mi parte… pero seamos generosos. No es una mala cinta. Con el entusiasmo y la previsión necesarias, es una película familiar que se puede disfrutar sanamente, sin complicarte por el argumento (imagino que la mayoría se lo sabe de antemano en mayor o menor medida) asistiendo a buenas, aunque no suficientes, escenas de acción y por supuesto, espectaculares efectos especiales.
Acción y espectacularidad. Lo reitero, los ingredientes principales que podíamos esperar de este Blockbuster son dados con cierta tacañería, lo cual es extraño teniendo en cuenta que los creadores de la historia ya saben de antemano a que vamos nosotros los espectadores, ovejas sedientas de sangre y saturación de efectos, espectadores que a mi parecer no quedamos del todo satisfechos, a pesar del hermoso Pegaso y su vuelo a través de los tentáculos del enemigo, a pesar del combate con los escorpiones gigantes y luego con medusa, a pesar de la belleza de los protagonistas principales; a pesar de tener a Liam Neeson como Zeus y a Ralph Fiennes como Hades; a pesar de todo, falto algo; o como explicar que el monstruoso Kraken se demore mas en salir del mar, que en ser anulado por Perseo? Como aceptar que Hades solo intercambie un par de frases con el mismo Perseo antes de ser enviado de nuevo al inframundo? Habrán muchos que salgan con la sonrisa en el rostro, satisfechos con su racionada porción de acción-humor-efectos-gente linda, pero creo que yo me encuentro entre los pocos. Y es que reitero (again) no es una mala película, es bastante disfrutable, pero a mi parecer no valen la pena las 2 horas de espera, la interminable cola para entrar, el ponerme lentes sobre lentes para luego devolverlos… no valió la pena la mega fuente de pop corn (ni el mismísimo Kraken la hubiera terminado) que mi bienamada compañera cinemera invito; solo salimos con la pequeña satisfacción del capricho cumplido, mas no la de haber disfrutado de verdad, de haber contribuido alimentar nuestra adicción al ecran… lo único que parece ser seguro, dado el final de la pela y la generosa taquilla, es que tengamos Perseo para un par de cintas mas… que liberen al Kraken!!!

viernes, 23 de abril de 2010

No hay cuchara


Estamos a casi 11 años del estreno de la primera película, a casi 7 de las 2 secuelas, y sin embargo, hay muchas personas y marcianos que aun vemos la ciencia ficción a través del código numérico y de katakana que cae, incomprensible, verde y hermoso por la pantalla del ordenador; y es que hubo un antes y un después de “Matrix”. Es seguramente la saga que he visto más veces (comparable solo a la de “Star Wars”) y es que me genero una fascinación irrepetible, ya que mezclaba casi todos los elementos que despiertan mi avidez: los alucinantes efectos, las artes marciales, la estética oscura, la música electrónica, y sobre todo una historia que cuestiona el ser, el estar, la realidad. Ríos de tinta han corrido alabando hasta el hastío la originalidad de la cinta y otros tantos sacando en cara todas las fuentes de donde realmente se nutren las ideas centrales de la historia; al final todos confluyen ineludiblemente en agrandar su mito, nos guste o no.
Y a pesar de las irregulares actuaciones (es conocida la pétrea expresividad de Keanu Reeves), y otros defectos que al menos desde mi parcializada posición no llego a distinguir, estamos ante una película de culto y de largo aliento. Esta bien, no he visto “Abre los ojos” ni su remake gringo “Vanilla sky”, tampoco el manga del que leí hace unos días “Megazone 23” (que realmente me parece interesante), entonces a mis ojos y a los de mucha gente fue toda una novedad, un universo por descubrir; una de las cosas que me encanto fue la idea del anti-héroe. Pero no sobre el arquetipo del compadrito duro, fuera de la ley, o que se vuelve rudo y acaba con todos mientras suelta alguna frase “graciosa” (léase entupida) muy al gusto del cine de Hollywood; acá el héroe realmente no esta preparado, no se lo cree, y lo poco que nos transmite Keanu (repito, expresivo como una cabeza clava) es esa inseguridad, esa incredulidad, y que a fuerza de necesidad se va reconociendo como el elegido que es; por supuesto me encanta como se maneja esos paralelismos mesiánicos del protagonista, así como el despertar que supone para el la realidad: nada de lo que siempre pensó que vivía… nunca se han preguntado si es así? Nunca han visto la realidad como algo impuesto? Tal vez no estamos atrapados por unas maquinas en un capullo, pero realmente estamos viviendo física y palpablemente nuestras vidas, o las estamos percibiendo? Bueno, creo que estoy desvariando, recordando esos inviernos de noches interminables, en que no había mejor opción que ponerme mi sobre todo negro y largo hasta las pantorrillas, no había rayo solar sin que me pusiera mis lentes de sol (de 10 soles) comprados en el puente de Megaplaza, pero carajo, tenían que verlos, eran iguales a los de Neo, lastima que los perdí en Huaraz… pero sobre todo, una influencia que hasta ahora prevalece fue el pensar, cuando vi el making off de Reloaded y Revolutions: si ese actor occidental puede asimilar tan bien los movimientos de las artes orientales, podría yo?... desde entonces que practico kung fu. Y desde entonces, tras cientos de repeticiones de las 3 pelas y Animatrix, puedo decir que es MI película. La que también cuestiona el uso de la inteligencia artificial y que nos presenta ese futuro apocalíptico, la que hasta hoy, estéticamente, sigue siendo mi favorita, aunque al final como que no pudo safar del enredo que había creado y tuvo una salida algo simplona, y a pesar que la batalla final, aunque espectacular fue demasiado “Dragon ball”; aun con todas las criticas, no haría mas que tirarme hacia atrás, lentes oscuros, saco al viento, y pensar: there is no spoon…

Show me, the way, to the next…


Quien era realmente Jim Morrison? Un elegido incomprendido? Un profeta del averno? La reencarnación de un espíritu indio americano? Tal vez solo un borracho y drogadicto con talento? Quizá todas estas cosas y muchas mas, tantas como las percepciones que tenia la gente acerca de el. Para mí, sin lugar a dudas, fue un elegido. Un elegido para sacudir las cabezas de una generación, y para dejar una huella indeleble en las posteriores: a mas de 40 años de su creación, letras como “The end”, “Ryders on the storm”, o “When the music’s over” siguen siendo tan crípticas, retorcidas y escandalosas como entonces, cuando lo bajaban del escenario en medio de su demencial frenesí; y fue ese frenesí perpetuo en el que vivió su corta juventud, el que sirvió como válvula de escape a la mojigata sociedad gringa de entonces, todo un mal ejemplo que abrió muchos pares de ojos. Ayer corone varios años de disfrute de su pecaminosa música (cuantas borracheras violentas con “When the music… “) viendo la excelente adaptación que Oliver Stone hizo sobre su vida y milagros. Si bien no he visto mucho de su obra anterior, puedo relacionarla perfectamente a “Natural born killers”, hecha posteriormente y en la que se puede apreciar ese aire de locura, desenfreno (ya antes lo mencione, Woody Harrelson lo interpreta perfectamente) y esa espiral decadente en la que finalmente sucumbió el rey lagarto, llevándose con el los secretos de esa mente atormentada, de esas complejas letras y armonías adelantadas a su época, en fin, un transgresor que fue adorado y repudiado por igual, pero que sin duda y después de todo este tiempo puede aun mover las pulsaciones animales, tanaticas de quienes apreciamos su música, y que nos sentimos alados, malditos, escogidos para seguir esa zenda de la perdición que marco al compás de su gutural voz; volviendo a la película (que naturalmente no es una biografía a pie juntillas) resaltan las imágenes oníricas, pesadillescas que tratan de atisbar lo que pasaba por la loca cabeza del cantautor, interpretado con maestría por un Val Kilmer realmente parecido físicamente, y evidentemente conectado al personaje que interpreta por el hilo de la admiración, y es naturalmente el quien se come la pantalla, sin dejar de lado a otros destacados como Kyle MacLachlan en el papel de Ray Manzarek, y sobre todo a Meg Ryan, una grata sorpresa, al menos para mi, en medio de una película naturalmente ajena a sus parametrados papeles en casi todas las comedias románticas de la época; y por supuesto la música, grandes momentos como el grupo haciendo un pacto en el desierto, mientras se recita la letra “The end”, o en uno de sus conciertos, cuando aparecen bailando junto a el espíritus indios aunándose al éxtasis tribal… pero lo que esta muy buena película no podrá, ni nada de lo que se pueda escribir o contar, es unirse a ese tren a punto de descarrilarse que es su música; unirse a ese viaje desmesurado, el que sabemos que va por la ruta del exceso…

domingo, 28 de marzo de 2010

Invasión extraterrestre


Hasta hace muy poco, si uno se daba una vuelta por Saga o Ripley, a gastar su sueldo en los trapos de la temporada, podía ver todavía en un baño de hombres del sótano de Plaza San Miguel, publicidad de “Distric 9”; o al menos la hubo hasta la penúltima vez que fui. Un sardónico reflejo de lo poco que calo por estos Lares una de las pelas mas destacables del 2009, opacada tal vez por otros estrenos de mas arrastre (creo que Harry Potter y alguno de sus 23 capítulos se proyecto por esos días) y también por el inexplicable, al menos para mi, retraso que tuvo su estreno con respecto a otras latitudes (si mal no recuerdo, su proyección en Lima fue en octubre, cuando ya había estado en cartelera gringa en agosto) lo cual genero que mucha gente, incluyéndome, opte por el bendito DVD pirata, restándole posible audiencia cinéfila. Por el contrario en mi caso, una vez que termino la ultima escena del disco pirata (con subtítulos en ruso o ucraniano) supe que tenia que verla en el cine. Convincentemente enmarcada en un formato de documental, como el que hizo celebre “El proyecto de la bruja de Blair” o mas recientemente a “Cloverfield”, la historia contiene una innegable carga política que provoco ciertos escozores, como que se sitúa en Sudáfrica, y la segregación sin sentido contra los alienígenas nos muestra lo que fue el nefasto apartheid; también nos enseña una cara bastante brutal y sórdida de los gangs nigerianos afincados allí, lo que provoco incluso conatos de bronca diplomática por parte de los ofendidos africanos; pero por favor, todo es una ficción y estamos ante una película de alienígenas. Y que película.
Empecemos por mencionar que no nos situamos en Los Ángeles, New York, Alaska o algún otro estado de la gran unión; estamos como mencione en Sudáfrica, y los alienígenas no vienen con armas invencibles a extinguirnos (léase “Independe Day”) ni un musculoso y/o bien parecido héroe (el innecesario remake de “El día que la tierra se detuvo”, u otra vez, “Independence Day”) se enfrentara a todos para salvar a la raza humana; es, al final, una historia de redención. El cobarde, el títere de los superiores, el intolerante e insoportable “héroe” de la historia, es quien acepta al otro, al distinto, al enemigo, y cae en cuenta de que pertenece a ellos, mas allá de lo biológico; su propia raza lo traiciona, lo margina, y paradójicamente, uniéndose a la causa de los visitantes es que encuentra el verdadero sentido de la amistad, del sacrificio, de la “humanidad”;
Todo esto enmarcado en alucinantes efectos, sangrientas muertes, pero sobre todo envuelto en un aire de realismo único, lo que nos hace cuestionarnos sobre que supuestamente nos hace como humanos mejores al resto, y si llegara el día de encontrarnos con una raza distinta a la nuestra, ¿nos comportaríamos realmente como una sola raza humana? ¿O por el contrario nuestras infinitas e insalvables diferencias nos pondrían en una posición vulnerable? Bueno, son interrogantes que van un poco más allá del disfrute de esta muy buena película, pero es el llegar a estos cuestionamientos a través de una creación artística, lo que hace que la misma valga la pena; véanla y saquen propias conclusiones (y por supuesto, sus cuestionamientos)

viernes, 26 de marzo de 2010

Dictadura china


Una tremenda disyuntiva y una billetera vacía, me impiden hasta ahora hacer algo que bajo circunstancias parecidas hubiera hecho sin siquiera pensarlo media vez: comprar mi entrada para ver a Guns and roses. Así es, la mítica, extraordinaria y demencial banda caerá por estos Lares olvidados por el señor el 25 de marzo. O, corrección, (y he aquí la maldita disyuntiva) quienes realmente vendrán es Axl y “sus” Guns and roses. No pues, como todos sabemos no esta Slash, Izzy, Duff… seamos sinceros, no esta Slash. Tal vez hasta Duff pudo ser reemplazable. Pero el talento y carisma del guitarrista del sombrero de copa, no. Quien como el para esos solos arrolladores, esas notas sacadas de cuadro, quien tocaría como el esa (per)versión del tema del padrino; recuerdo con mi amigo Paris, que creo que fue quien me los presento, escuchando “Wellcome to the jungle” mientras pintábamos un cuarto de su casa; tendríamos entre 10 y 12 años, y como cualquier chico de esa edad en esos aurorales noventas, me peinaba como Vanilla ice, mis ídolos eran las tortugas Ninja y escuchaba furtivamente (por no darle la razón a mi hermana) los buenos temas que tenia Locomia. Hasta que llegaron estos desadaptados, drogados hasta el vértigo, alcoholizados hasta el delirio, a enseñarme que OK, esta bien, sigue con tus pavadas de mocoso, pero aquí estamos nosotros, y te sacudiremos; no tarde en hacer que me compren mi polo de la cruz con calaveras, en poner mi parche de otra calavera en mis jeans, en hacerle huecos a estos, en pegar sus postes en mi cuarto y por supuesto llenarme de sus casettes. Bendito rock. A despecho de su corta carrera (87-93) lograron ser la banda más influyente de ese tiempo. A despecho también del post-punk aun en vigencia, del reinante grunge, de los New kids on the block, ellos, con su crudo disco inicial, el “Apetitte for destruction”, dejaron el campo libre y al mundo expectante para tomar los noventas con el doble “Use your illusion”, de donde no hubo quien no llorara (paradójicamente) con “Dont cry”, no hubo quien no apreciara la belleza de “November rain”, o apreciara mucho mas la violencia de “Terminator 2” con “You Could be mine”; pero paralelamente al suceso del doble plástico, se acentuaron sus problemas. Seria ocioso repetir las diferencias de prioridades entre los lideres de la banda (Slash quiere mas rock, Axl quiere experimentar, Slash quiere algo mas artístico, Axl mas dividendos), diferencias que hasta la fecha han sido insalvables. Luego del “Spaghetti incident?”, un gran disco de covers, solo hubieron algunas colaboraciones ocasionales, las que desgraciadamente (léase “Symphaty for the devil”) sirvieron para terminar de sepultar la endeble relación entre ellos. Y bueno, varios lustros después, Axl y sus nuevos amigos tocaran esos grandes temas (ah y también los del “Chinese democracy”… bueno) acá en esta nuestra pintoresca ciudad. La mayoría cree y no sin tener razón, que la esencia de una banda esta en su frontman, en la voz que da vida a las canciones, y en este caso no tendría porque ser diferente; pero lo es. Y aun así, ese maldito bichito de la nostalgia, de la juventud perdida, de esos grandes momentos que pasamos (si, ellos, mis amigos y yo) pueden volver, por una noche, por unas horas; en una veintena de canciones podré volver a ser ese adolescente perdido, enajenado, ese que aun hoy me hace cantar a todo pulmón y menear la cabeza… esta bien, me rindo, iré.
Ahora solo falta resolver lo de la maldita billetera vacía.

Nothing else matters


Hoy 19 de enero de 2010, los que amamos la música en general sabemos que marcara un hito en nuestra historia cultural reciente. Por primera vez tocara Metallica acá en mi odiada y querida Lima. Aquellos señores que empecé escuchando en canal 33, que escuchaba furtivamente en los casetes que mi mejor amigo Angel le robaba a su hermano (el álbum negro sobretodo), aquellos que se desmoronaron ante mis ojos a la luz del Load y del Re-Load, al perseguir y hundir a napster, pero sobre todo, al escuchar el inaudible Saint anger; en ese momento firmaron su carta de defunción. Pero todos sabíamos que los jinetes del Apocalipsis no podían morir de una manera tan indigna, sobre todo si partíamos de la premisa (no general) de que el S&M y el Garage Inc eran buenos, no excelentes pero buenos, sabíamos que si tomaban la decisión correcta los tendríamos de vuelta. Y felizmente la tomaron. Si bien Death Magnetic es demasiado deudor de los albunes que los consagraron, era una deuda que no podían dejar de pagar a su gente, aquellos que los llevaron al olimpo musical al que realmente pertenecen. Sabemos que nunca habrá consenso acerca de si es mejor banda que Megadeth o no, que si este álbum es realmente bueno y honesto o no, que si ya están muy viejos o no, que si ya fueron o no. Lo cierto es que esta noche hay un casi sold out, y tendré que pelear empujón a empujón, un lugar regularon para siquiera ver la pantalla. Pero estaré allí. No son mi banda favorita, no soy un fanático que me se todas sus canciones, que tenga el pelo largo y que me vista de negro y calaveras hasta en verano. Amo la buena música en general, la música honesta; en mi ranking personal hay muchas bandas delante de ellos, pero son los únicos metaleros. Compre la entrada mas barata, iré solo, iré tarde, no podré tararear todas las canciones; comprare mi polo solo si encuentro uno barato; pero esta noche será historia, será puro nervio, será brutal; y carajo, estaré allí.
(escrito obviamente el 19 de enero, horas antes de ir a la tocada)

jueves, 25 de marzo de 2010

Esos suspiritos azules


Ya hace algún tiempo que vi “Avatar”, fue la última película que vi el 2009. Y ya medio mundo (tal vez ¾ de mundo) se ha rendido sin más a esta fantástica historia; pero por encima de su espectacularidad en 3d, (bueno, yo la vi en formato normal) del realismo de las animaciones, y de todo el placer audiovisual que nos da esta película, lo que realmente la sostiene es la sencilla, sensible y sublime historia que hay de trasfondo. Los aguafiestas podrán decir afectada historia, sensibilería barata, cursi y que toma ventaja de la coyuntura “ambientalista” (o pose ambientalista, dependiendo como lo lleves) pero creo que cualquiera con un pedazo de corazón en el pecho, puede sentirse llevado por la historia, puede tomar un poco de conciencia y pensar realmente de que lado estamos: de los azules o de los “humanos”. Aunque dura casi 3 horas, sinceramente no se sienten (una y veinte!!!) ya que el ritmo no decae, la historia sencillamente te atrapa. Cameron ha hecho realmente un negocio mas que redondo, superando a la multipremiada, record de taquilla y realmente soporífera “Titanic”, acto que no por tener tantas estatuillas y millones puede ser tan buena como la venden. Ahora, si hablamos de su obra mas interesante a la fecha, “Terminator”, si podríamos decir que “Avatar” se queda un poco corta. “Terminator” fue casi perfecta, la acción, la trama, los efectos, y las estrellas (aunque ese diabólico robot indestructible ahora se dedique a ganar kilos sobre kilos en su burocrático asiento de gobernador). Cameron realmente sabe lo que busca el público. En la misma línea de un Spielberg o un George Lucas, ha escrito con fuego su nombre en el séptimo arte, ya sea por la mencionada “Terminator”, toda una revolución en su época y precursora de la ciencia ficción por venir; ya sea por “Titanic”, (i’m the King of the World!!!) época en que nadie podía (podíamos) dejar de tararear “My heart will go on”; sin olvidar tampoco la gran “Aliens, el regreso”, magníficamente llevada por el y su impactante protagonista, Sigourney Weaver, quien precisamente hace un guiño a la nostalgia en su destacable actuación para “Avatar”; y justamente ahora cierra la primera década de la mejor manera, dejando satisfechos por igual a critica y publico, combinando acción, velada critica social, un poco de romance, majestuosos efectos y fotografía y hasta moraleja.
“Avatar” se posiciona entonces, como la cereza de esta primera década marcada por los cada vez mas realistas trabajos perpetrados en el ordenador, perfección que a veces desentona con historias endebles y actuaciones deplorables pero que felizmente, en esta ocasión, esa perfección técnica esta al servicio de la interesante y comprometida historia que vemos en el ecran. Como debe ser el buen cine.

Zombiecida por naturaleza


Vi hace un par de semanas “Zombie Land”, decidido por los graciosos adelantos que ponían en los cines cuando vi “Avatar”. Y si, fue muy graciosa, no me reí a carcajadas pero si me divertí. Solo que por momentos se percibía una fallida obsesión por hacer una película de Tarantino, sin ser Tarantino. Y hay una diferencia entre eso y tener influencias, referentes; claro que hablar de Tarantino es hablar de homenaje sin tapujos, de influencias a viva piel, tal vez uno que otro copy-paste; pero el a estas alturas ya se forjo un nombre. Tal vez es lo que intenta este nuevo director, pero se tomo muy a pecho eso de que los homenajes se hacen en vida. El argumento es simple y solo valida el hecho de presentar comedia negra, con escenas que pueden resultar repulsivas; allí esta lo mejor del film. Solo que el festín se entrecorta por ratos, haciendo que los momentos digamos, “dramáticos” se sientan sosos, pesados. Felizmente son pocos, ya que la peli en cuestión solo dura 85 minutos. En resumidas cuentas, es buen entretenimiento, para la gente que se divierte (que nos divertimos) viendo tripas y sangre salpicar la pantalla; mención aparte la siempre grata aparición del desparpajado Bill Murray. Solo me queda la interrogante acerca de un hombre: Woody Harrelson. Un actor que demostró su valía en “Natural Born Killers”, si mal no recuerdo, no ha vuelto a tener un papel que lo deje expandirse en esa locura que realmente parece bastante natural; veo Internet y hay películas como 2012, o la misma “No country for oldmen”, en las que no termina de demostrar esa valía; seguramente mas pronto que tarde la gran personalidad que imprime a sus personajes saltara a la palestra nuevamente, y seguro también veremos que no debió ser por todo este tiempo un secundario de lujo; mientras tanto ese vaquero destripador de zombies nos divierte bastante.

Dos veces David




David Lynch. David Cronemberg. Si hace unos 3 años me hubieran preguntado quienes eran, no habría podido responder con claridad. Ahora están en mi lista (nueva por cierto) de directores admirados. Y es que de un tiempo a esta parte aprendí a disfrutar y reconocer la muñeca de directores como ellos, que realmente tienen un modo peculiar de impregnar sus cintas de sus bizarros puntos de vista. Un ojo medianamente entrenado puede reconocer una película de ellos, lo cual no quiere decir que caigan en lugares comunes, solo que hay un estilo reconocible… hace como un año vi “Una historia violenta”. No sabia en ese momento que se trataba de un film de Cronemberg, lo vi porque me parecía un argumento interesante, y una forma distinta de ver a Vigo Mortensen, afeitado y sin espada. La experiencia fue sobresaliente. Si bien no podría decir que es uno de mis Films favoritos, acaparo mi interés, sobretodo por ese aire de desasosiego, tal vez una certeza de que las cosas iban a salir mal; hace unos meses mi amigo Juan Carlos me presto una peli, “Blue velvet”, recomendándomela. Sobrepaso mis expectativas por mucho. Una película oscura, enferma, intrigante, que sin embargo encierra belleza pura, en la música, en la desgarradora tristeza y desesperación del personaje de Isabela Rossellini, en el amor entre los personajes principales; realmente una película completa y demasiado recomendable. Fue allí cuando repare en el nombre del director. Lynch. El mismo del que leí repetidas veces los argumentos de películas como “Eraserhead”; allí descubrí su valor. Con estos argumentos encima, unas excursiones por polvos azules me permitieron adquirir la mencionada “Eraserhead”, “El hombre elefante”, “Existenz” y “Crash”. La primera tal vez peca de incomprensible, de sui generis, pero es un buen ejercicio de cine libre, sin parámetros, algo que quien de repente se gasta dinero en ir a ver el estreno de la semana (pop corn en mano) podría bien invertir en el DVD (pirata, de rigor) y ver que hay una orilla opuesta, una manera diferente y hasta retorcida de hacer cine. “El hombre elefante”, tal vez mas apegada a las convenciones del cine dramático, realmente fue una experiencia sobrecogedora, que me hizo llorar mucho como hace tiempo no lo hacia una película. Coincidentemente ambas pelis (de las primeras de Lynch) están en blanco y negro, resaltando el ambiente onírico de la primera y el drama a flor de piel de la segunda. “Existenz”, es una muestra de cómo se hace ciencia ficción sin depender de los efectos especiales, una historia truculenta, con escenas grotescas que son parte del universo Cronemberg, como “Crash”, poco digerible historia de sexo, fetiches y sangre, pero sobre todo desbordante de humanidad, esa humanidad que mantenemos oculta, ese lado retorcido, sucio, visceral y violento que no mostramos en las entrevistas de trabajo, pidiendo un crédito en una tienda por departamentos o tratando de conquistar a la chica o chico de turno; todos los que tengan ojos para ver la obra de estos modernos maestros del cine de vanguardia, abran sus mentes, y déjense llevar por las sensaciones y el instinto, todo lo que nos sale de la entraña; dicho todo esto solo me queda juntar un poco de dinero, volver por polvos azules y conseguirme “Mulholland dr”, “Videodrome”, “Iland Empire” y por allí otras de Polanski o Burtom; pero esa es otra historia…