Una vez mas, gracias a los dioses de la musica, Lima vuelve a coronarse como la capital rockera que no paso de ser una promesa en los ochentas, un sueño imposible en los noventas y ahora es una palpable realidad, al final de esta primera decada del nuevo siglo, aunque a veces nos cueste creerlo; y es que en los ultimos tres años hemos visto desfilar ante nuestros ecepticos ojos a los grupos de nuestros sueños, aquellos que una decada atrás no hubieramos pensado siquiera remotamente ver aquí, en San Marcos, en La Molina, en el Estadio Nacional, confundidos con las combis y los puestos de pancita y rachi; pero aca estan, y dicen "groacias Perru", (sic) o, como en la increible noche del 26 de octubre, gritan a todo pulmon y garganta: LIMAAAA!!! Y nos regalan un puñado de canciones que condensan momentos mejores, momentos en que eramos nosotros mismos, ni mas, ni menos, epocas en las que podiamos ir a un tono sin preocuparnos demasiado en la hora, en las obligaciones, en el dinero o en el maldito lunes; y lo dijo el gran Billie Joe Armstrong: no estas en el maldito colegio, no estas en el maldito trabajo; esto no es la maldita television, no es el maldito youtube, ni es un video, estamos todos juntos y es una celebracion! Y celebramos todos, los de mi promocion, volviendo a bailar en el campo y en las tribunas, “She”, “When I come around”, “Basket Case”, como se hacia antes en las discotecas y no todo estaba plagado de los yaipen y los grupo 5; y bailaron los que nos siguen, los veinteañeros que descubrieron que la energia de este grupo se mantiene y se incrementa, y que han tomado como suyos los himnos del “American Idiot” o del nuevo “21st Century Breakdown”… momentos memorables de esa noche, muchos, el escogido para tocar "Going to Pasalaqcua” y su salto al publico, el escogido para cantar “Longview” y que se llevo una guitarra de premio a su fea voz, la rolliza chica que se llevo de premio un beso del quemado de Billie en los labios; los mangerasos, el trasero de Amstrong por partida doble y a todo color… y sobre todo las canciones. Dejenme quedarme con los cachitos de canciones ajenas, sobre todo con “Rock and Roll” y “Highway to Hell”, dejenme quedarme con las tres canciones mencionadas arriba, y tambien dejenme con “Boulevard of broken dreams”, con el regalo que nos hizo, “Welcome to the Paradise”, con la sentida “21 guns”, con “Minority”, con “Jesus of Suburbia”, dejenme con la locura, los gritos, los empujones, la euforia, con los sentimientos a flor de piel en “Good Ridance”, pero sobre todo dejenme con el eterno instante de “Wake me up when september ends” y la magia que se dio, inocente, visceral, magia de la que no hubiera querido despertar… Summer has come and passed
The innocent can never last
wake me up, when September ends…
Y termino nuestra celebracion, y todos volvimos a lo nuestro, nos volvimos a separar, regresamos a nuestra edad; pero todos con una sonrisa en el rostro, felices y con el deseo secreto de perdernos en el próximo ritual…


