domingo, 31 de octubre de 2010

Estoy Verde!!!

Una vez mas, gracias a los dioses de la musica, Lima vuelve a coronarse como la capital rockera que no paso de ser una promesa en los ochentas, un sueño imposible en los noventas y ahora es una palpable realidad, al final de esta primera decada del nuevo siglo, aunque a veces nos cueste creerlo; y es que en los ultimos tres años hemos visto desfilar ante nuestros ecepticos ojos a los grupos de nuestros sueños, aquellos que una decada atrás no hubieramos pensado siquiera remotamente ver aquí, en San Marcos, en La Molina, en el Estadio Nacional, confundidos con las combis y los puestos de pancita y rachi; pero aca estan, y dicen "groacias Perru", (sic) o, como en la increible noche del 26 de octubre, gritan a todo pulmon y garganta: LIMAAAA!!! Y nos regalan un puñado de canciones que condensan momentos mejores, momentos en que eramos nosotros mismos, ni mas, ni menos, epocas en las que podiamos ir a un tono sin preocuparnos demasiado en la hora, en las obligaciones, en el dinero o en el maldito lunes; y lo dijo el gran Billie Joe Armstrong: no estas en el maldito colegio, no estas en el maldito trabajo; esto no es la maldita television, no es el maldito youtube, ni es un video, estamos todos juntos y es una celebracion! Y celebramos todos, los de mi promocion, volviendo a bailar en el campo y en las tribunas, “She”, “When I come around”, “Basket Case”, como se hacia antes en las discotecas y no todo estaba plagado de los yaipen y los grupo 5; y bailaron los que nos siguen, los veinteañeros que descubrieron que la energia de este grupo se mantiene y se incrementa, y que han tomado como suyos los himnos del “American Idiot” o del nuevo “21st Century Breakdown”… momentos memorables de esa noche, muchos, el escogido para tocar "Going to Pasalaqcua” y su salto al publico, el escogido para cantar “Longview” y que se llevo una guitarra de premio a su fea voz, la rolliza chica que se llevo de premio un beso del quemado de Billie en los labios; los mangerasos, el trasero de Amstrong por partida doble y a todo color… y sobre todo las canciones. Dejenme quedarme con los cachitos de canciones ajenas, sobre todo con “Rock and Roll” y “Highway to Hell”, dejenme quedarme con las tres canciones mencionadas arriba, y tambien dejenme con “Boulevard of broken dreams”, con el regalo que nos hizo, “Welcome to the Paradise”, con la sentida “21 guns”, con “Minority”, con “Jesus of Suburbia”, dejenme con la locura, los gritos, los empujones, la euforia, con los sentimientos a flor de piel en “Good Ridance”, pero sobre todo dejenme con el eterno instante de “Wake me up when september ends” y la magia que se dio, inocente, visceral, magia de la que no hubiera querido despertar…

Summer has come and passed
The innocent can never last
wake me up, when September ends…

Y termino nuestra celebracion, y todos volvimos a lo nuestro, nos volvimos a separar, regresamos a nuestra edad; pero todos con una sonrisa en el rostro, felices y con el deseo secreto de perdernos en el próximo ritual…

viernes, 8 de octubre de 2010

El Hombre de Acero

Desde mi anacrónica y ya algo paleolítica niñez, me he sentido atraído y facinado por lo que encierra la cultura oriental. Ocioso seria enumerar (y encima cronológicamente) todo lo que en estos años me ha unido a ella: mis pininos a los 5 años en el Karate, la irresistible mirada de mi compañerita Romy Arakaki Arakaki, cuando le dije que sea mi pareja de marinera, allá en 6to grado; mi preparación en Taekwondo a los 13, cuando sabia que entraría a un colegio de pirañas; ya una década después, el descubrimiento del Kung Fu chino y todo lo que el ha conllevado: el gusto por hacer y sobre todo comer, chifa, las pocas palabras que he aprendido del mandarin, (y contar hasta 10) la astrología, los adornos de mi cuarto… y ahora, casi otra década mas tarde, me encuentro trabajando con japoneses, empezando apreciar su comida e idioma, cayendo inevitablemente en las redes de su belleza femenina; y es aquí donde doy el paso de la cultura, esplendorosa y milenaria, a la contracultura: y encuentro Tetsuo, the Ironman. Entenderá el lector (si lo hubiera) que todo este largo preámbulo tal vez sea un modo de escabullirme del forzoso acercamiento a la cinta; y es que no hay un modo acertado de describirla. Atemporal en su ejecución, adelantada a su época en su planteamiento, siniestra, ilegible… vanguardista o baladí? Solo podría decir que su apreciación es en si un ataque a los sentidos, una inyección de adrenalina en la nuca; nos embarcamos en un viaje de vértigo que puede dañar pupilas acostumbradas a la tranquilidad de lo convencional; y puede que sea un viaje que no lleve a ninguna parte, que solo te deje tan o mas confundido que al empezar, mareado, bizco y/o con dolor de cabeza; y es que esta chirriante cinta tiene su encanto en precisamente no tener un ápice de conceciones, en ser personalisima de principio a fin, y nos abre las puertas a la mente esplendorosa y pérfida del admirado Shinya Tsukamoto, tal vez poco mas que anónimo por estos lares, pero quien es considerado en oriente, con esta película, como uno de los padres y abanderados de la nueva ciencia ficción. Con escenas que rozan lo gore, solo un par de diálogos y filmada en blanco y negro, podría percibirse al director de este film como un aplicado e irreverente alumno de los geniales “Davids”, Lynch y Cronemberg, y que toma por supuesto la escuela asiática de los subgeneros de monstruos, del manga, dándose las licencias propias de un genio retorcido, pero que no deja de ser interesantisimo de apreciar; y con todo esto, tengo (y tenemos) motivos suficientes para asomar mas al cine asiático, comercial o no, y reencontrarnos con historias del calibre de “El Imperio de los Sentidos”, “Hero”, “Crouching Tiger, Hidden Dragon”, “Old Boy”, y así, reconfirmar la milenaria sabiduría y buen arte que se encuentran tras esos ojos rasgados… konbanwa….