He tenido la suerte de haber visitado hasta cuatro veces, en un lapso corto de tiempo, la mágica sala de los asientos en degrade y las luces apagadas, y con gran satisfacción, puedo decir que he salido con una amplia sonrisa de cada una de esas noches, y mas allá de que ahora vea mermados los últimos rezagos de la gratificación patriótica, puedo decir que me reí y conmoví con audacias como “Toy Story 3” (un digno final, no hagan más, por favor) me reí aun mas con la divertida “Mi Villano Favorito” (ok, ambas orientadas mas al público infantil, pero y?) La pase muy bien con la muy cool “Knight and Day”, pero sobre todo, y en esta ocasión la sonrisa dio más paso al mohín de la admiración y de la sorpresa, fue gratificante ver que lo mostrado en “The Dark Knight” o lo actuado en “Shutter Island” dio como resultado una redonda “Inseption”. Siempre estaremos rendidos al mundo de los sueños, fascinados en su complejidad y significados ocultos, por lo cual una oportunidad, por lo menos ficticia, de entrar en ellos, manipularlos, dejarnos llevar, siempre será excitante, siempre alimentara nuestra curiosidad, y tal como el protagonista, nos será imposible resistirnos a la vez que estamos ya enmarañados en ellos… el reparto, que incluye algunas estelares como Ellen Page (la inolvidable Juno), consagrados como Michael Cain, Ken Watanabe (de la hermosa “The Last Samurai” o Letters From Iwo Jima”), la bellísima y talentosa Marion Cotillard y, quien sigue demostrando a punta de talento cuanto se equivocaron los que lo juzgaron erróneamente en el pasado, una de las luminarias de esta nueva década, Leonardo DiCaprio, quienes afianzan la historia que nos plantean, la vuelven real y palpable, nos tienen sin pestañear mientras los sueños se destruyen o nos mantienen en vilo viviendo los segundos, minutos y horas en que la van cae al rio… Y es así, como por dos frentes, (inconsciente y consiente?) la historia de Nolan nos envuelve con la belleza de su propuesta visual, donde las cosas, los escenarios, los tiempos, y los mundos, submundos y entradas secretas que comprenden, están indefectiblemente atadas a la realidad que se mueve, en la que hay un grupo de mercenarios del sueño con un objetivo por cumplir, mientras que paralelamente nos preguntamos si entrar a un nivel tan profundo de lo irreal, crear el mundo que siempre quisimos y guardar lo que siempre quisimos negar, nos perdería del verdadero concepto de la realidad, al punto de no poder ni querer despertar… pero este viaje, termina, al cabo de más de dos horas, y nos deja con el buen sabor de boca de haber escogido bien, de que el gran cine, espectacular y taquillero, también puede ser envolvente, puede ser un cine para todos y para que todos piensen y rocen la belleza de historias que realmente nos lleguen, y también nos deja la sensación, reconfortante y extraña, de querer visitar tus sueños, de querer viajar en ellos o temerles… no olvides tu tótem…domingo, 8 de agosto de 2010
Inception
He tenido la suerte de haber visitado hasta cuatro veces, en un lapso corto de tiempo, la mágica sala de los asientos en degrade y las luces apagadas, y con gran satisfacción, puedo decir que he salido con una amplia sonrisa de cada una de esas noches, y mas allá de que ahora vea mermados los últimos rezagos de la gratificación patriótica, puedo decir que me reí y conmoví con audacias como “Toy Story 3” (un digno final, no hagan más, por favor) me reí aun mas con la divertida “Mi Villano Favorito” (ok, ambas orientadas mas al público infantil, pero y?) La pase muy bien con la muy cool “Knight and Day”, pero sobre todo, y en esta ocasión la sonrisa dio más paso al mohín de la admiración y de la sorpresa, fue gratificante ver que lo mostrado en “The Dark Knight” o lo actuado en “Shutter Island” dio como resultado una redonda “Inseption”. Siempre estaremos rendidos al mundo de los sueños, fascinados en su complejidad y significados ocultos, por lo cual una oportunidad, por lo menos ficticia, de entrar en ellos, manipularlos, dejarnos llevar, siempre será excitante, siempre alimentara nuestra curiosidad, y tal como el protagonista, nos será imposible resistirnos a la vez que estamos ya enmarañados en ellos… el reparto, que incluye algunas estelares como Ellen Page (la inolvidable Juno), consagrados como Michael Cain, Ken Watanabe (de la hermosa “The Last Samurai” o Letters From Iwo Jima”), la bellísima y talentosa Marion Cotillard y, quien sigue demostrando a punta de talento cuanto se equivocaron los que lo juzgaron erróneamente en el pasado, una de las luminarias de esta nueva década, Leonardo DiCaprio, quienes afianzan la historia que nos plantean, la vuelven real y palpable, nos tienen sin pestañear mientras los sueños se destruyen o nos mantienen en vilo viviendo los segundos, minutos y horas en que la van cae al rio… Y es así, como por dos frentes, (inconsciente y consiente?) la historia de Nolan nos envuelve con la belleza de su propuesta visual, donde las cosas, los escenarios, los tiempos, y los mundos, submundos y entradas secretas que comprenden, están indefectiblemente atadas a la realidad que se mueve, en la que hay un grupo de mercenarios del sueño con un objetivo por cumplir, mientras que paralelamente nos preguntamos si entrar a un nivel tan profundo de lo irreal, crear el mundo que siempre quisimos y guardar lo que siempre quisimos negar, nos perdería del verdadero concepto de la realidad, al punto de no poder ni querer despertar… pero este viaje, termina, al cabo de más de dos horas, y nos deja con el buen sabor de boca de haber escogido bien, de que el gran cine, espectacular y taquillero, también puede ser envolvente, puede ser un cine para todos y para que todos piensen y rocen la belleza de historias que realmente nos lleguen, y también nos deja la sensación, reconfortante y extraña, de querer visitar tus sueños, de querer viajar en ellos o temerles… no olvides tu tótem…
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