Ya hace algún tiempo que vi “Avatar”, fue la última película que vi el 2009. Y ya medio mundo (tal vez ¾ de mundo) se ha rendido sin más a esta fantástica historia; pero por encima de su espectacularidad en 3d, (bueno, yo la vi en formato normal) del realismo de las animaciones, y de todo el placer audiovisual que nos da esta película, lo que realmente la sostiene es la sencilla, sensible y sublime historia que hay de trasfondo. Los aguafiestas podrán decir afectada historia, sensibilería barata, cursi y que toma ventaja de la coyuntura “ambientalista” (o pose ambientalista, dependiendo como lo lleves) pero creo que cualquiera con un pedazo de corazón en el pecho, puede sentirse llevado por la historia, puede tomar un poco de conciencia y pensar realmente de que lado estamos: de los azules o de los “humanos”. Aunque dura casi 3 horas, sinceramente no se sienten (una y veinte!!!) ya que el ritmo no decae, la historia sencillamente te atrapa. Cameron ha hecho realmente un negocio mas que redondo, superando a la multipremiada, record de taquilla y realmente soporífera “Titanic”, acto que no por tener tantas estatuillas y millones puede ser tan buena como la venden. Ahora, si hablamos de su obra mas interesante a la fecha, “Terminator”, si podríamos decir que “Avatar” se queda un poco corta. “Terminator” fue casi perfecta, la acción, la trama, los efectos, y las estrellas (aunque ese diabólico robot indestructible ahora se dedique a ganar kilos sobre kilos en su burocrático asiento de gobernador). Cameron realmente sabe lo que busca el público. En la misma línea de un Spielberg o un George Lucas, ha escrito con fuego su nombre en el séptimo arte, ya sea por la mencionada “Terminator”, toda una revolución en su época y precursora de la ciencia ficción por venir; ya sea por “Titanic”, (i’m the King of the World!!!) época en que nadie podía (podíamos) dejar de tararear “My heart will go on”; sin olvidar tampoco la gran “Aliens, el regreso”, magníficamente llevada por el y su impactante protagonista, Sigourney Weaver, quien precisamente hace un guiño a la nostalgia en su destacable actuación para “Avatar”; y justamente ahora cierra la primera década de la mejor manera, dejando satisfechos por igual a critica y publico, combinando acción, velada critica social, un poco de romance, majestuosos efectos y fotografía y hasta moraleja.
“Avatar” se posiciona entonces, como la cereza de esta primera década marcada por los cada vez mas realistas trabajos perpetrados en el ordenador, perfección que a veces desentona con historias endebles y actuaciones deplorables pero que felizmente, en esta ocasión, esa perfección técnica esta al servicio de la interesante y comprometida historia que vemos en el ecran. Como debe ser el buen cine.
“Avatar” se posiciona entonces, como la cereza de esta primera década marcada por los cada vez mas realistas trabajos perpetrados en el ordenador, perfección que a veces desentona con historias endebles y actuaciones deplorables pero que felizmente, en esta ocasión, esa perfección técnica esta al servicio de la interesante y comprometida historia que vemos en el ecran. Como debe ser el buen cine.

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