sábado, 29 de mayo de 2010

Mulholland Drive


Que mas se podría escribir sobre “Mulholland drive”? Quienes fueron atrapados por su magia y sus tentáculos, han agotado las formas de redención, y quienes no han querido comprenderla, difícilmente cambiaran de parecer. Tras 9 años de su estreno en los que se ha visto infinidad de grandes obras y grandes fiascos, no encontraría una que le sea equiparable, salvo las de su mismo autor, el maestro Lynch. Es innegable que hay y que habrá muchas películas mejores, pero trato de decir que muy pocas te pueden llevar por los caminos que recorre esta obra: muy pocas experiencias parecidas a un (mal) sueño.
Debo confesar que en la única vez que la he visto hasta el momento, me pareció a priori incomprensible, tal vez hasta innecesariamente enrevesada; leyendo foros de distinto pelaje, pude dar con sabiondos y/o iluminados que, valgan verdades, la describen muy bien y en dos patadas: Diane (increíble Naomi watts), una dulce actriz que lucha por entrar a Hollywood se enamora de Camila, una ya reconocida actriz (mas creíble Laura Elena Harring) y vive un romance con ella; pero esta decide casarse con un director de películas (que justamente desembarco a Diane por darle cabida a su prometida, Camila); entonces la frustración y los celos hacen que ella contrate a un asesino para matarla, tras lo cual, enloquece y se suicida; todo lo anterior a estos sucesos son el sueño de Diane, donde los personajes adoptan personalidades y roles distintos; bah. Es casi un irrespeto darle una salida simplista al universo onírico y caótico que nos propone el director de “Eraserhead”, un siniestro rompecabezas en que la percepción particular de cada uno entra a tallar… pero es necesario querer hacerlo. Es necesario adentrarse en la historia, dejarse llevar, y creerás todo lo que vez. No tienes que rebanarte los sesos en saber porque salieron unas personitas de la bolsa, no tienes que apagar la televisión si la historia se tuerce y te deja frío, perdido; si ya estas conectado, todo se conducirá por un nivel sensorial, y será un viaje surrealista, imborrable para tus sentidos; y también puede no gustarte, puedes encontrarla demasiado larga, lenta, ilegible, incluso baladí… pero si estas dentro, si estas dispuesto a ceder y abrir tu mente, veras momentos cumbres de la obra de un maestro como David Lynch, incluso me atrevería a decir momentos álgidos y quizás irrepetibles en la historia del cine mismo, un cine actual tan dado a los productos fáciles y afectados, tanto que la misma obra de este gran cineasta pasa casi inadvertida entre toda la avalancha de cintas de consumo rápido y masivo, que, previa Scala en las cajitas “felices”, están destinadas al olvido…

Yo estaba bien, por un tiempo
volviendo a sonreír…
Luego anoche te vi
tu mano me tocó
y el saludo de tu voz…
Y hablé muy bien
y tú, sin saber
que he estado
llorando, por tu amor
Llorando…

Una hermosa mujer rubia, sueña; una hermosa mujer morena, sangra; y el olvido. Pesadillas, silencio, y el amor… el cuadro de la noche, perdido en la carretera, y el ensueño del ecran manchado de tormenta… quien tiene esa llave azul? Me dejas en la oscuridad, me engañas, y me llevas por esa carretera… sangrare… y esta banda nunca estuvo allí, esto no fue hermoso ni existió… silencio… silencio…

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